35 años de relaciones diplomáticas con la Santa Sede

Este año, Estados Unidos y la Santa Sede celebran 35 años de relaciones diplomáticas oficiales, una asociación para la paz, la justicia y la dignidad humana.

El presidente Ronald Reagan viajó a la Ciudad del Vaticano, sede de la Iglesia católica, en 1982 para reunirse con el papa Juan Pablo II. En 1984 ambos mandatarios establecieron formalmente relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y la Santa Sede.

“Al hacerlo, reconocieron formalmente un vínculo que existía desde la fundación de nuestro país”, dijo Callista L. Gingrich, embajadora de Estados Unidos, en julio.

Composición de seis fotos: En cada foto, un presidente estadounidense está reunido con un papa (© AP Images)
Arriba: El presidente Ronald Reagan con el papa Juan Pablo II; el presidente George H.W. Bush con el papa Juan Pablo II; el presidente Bill Clinton con el papa Juan Pablo II. Abajo: El presidente George W. Bush con el papa Benedicto XVI; el presidente Barack Obama con el papa Francisco; el presidente Donald Trump con el papa Francisco (Todas las imágenes © AP Images)

Desde su nombramiento en 2017, la embajadora Gingrich ha centrado la atención de la embajada en la libertad religiosa, la trata de personas y el papel de la mujer en la Iglesia católica.

En 2019, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, reconoció las contribuciones de dos homenajeadas por la Embajada: La hermana Orla Treacy, que recibió el Premio Internacional a las Mujeres de Coraje (en inglés) por sus valientes esfuerzos para educar y proteger a las niñas de los matrimonios forzados en Sudán del Sur, y la hermana Gabriella Bottani, que recibió el premio Héroe contra la Trata de Personas como líder de la organización contra la trata de personas Talitha Kum por luchar contra la trata de personas en todo el mundo.

El 2 de octubre, la embajada y la Santa Sede organizarán conjuntamente un simposio sobre cómo los gobiernos pueden asociarse con organizaciones religiosas para defender la libertad religiosa, combatir la trata de personas y proporcionar asistencia humanitaria. El simposio es un resultado directo de la Reunión ministerial para promover la libertad religiosa celebrada en Washington en el mes de julio.

“El amplio alcance global de la Iglesia católica la convierte en un aliado ideal”, dijo la embajadora Gingrich en una reunión de las Naciones Unidas en 2018. “Su habilidad única para desarrollar confianza, para trabajar con las comunidades locales, y para crear cambios es diferente a la de cualquier otra nación-estado”.

Una versión previa de este artículo fue publicada el 31 de julio de 2019.