Ayuda para los agricultores… desde el espacio

Ilustración del satélite SMAP (foto cedida por NASA)
Este observatorio del satélite de la NASA usa una antena para medir la humedad del suelo con amplias “barridas”. Las mediciones combinadas crean mapas globales cada dos o tres días (foto cedida por NASA)

Si usted quisiera saber cómo se distribuye el agua en la tierra, ¿qué haría?  ¿Cavaría un pozo?

No, iría al espacio para tener una mejor vista. Al menos, esa es la respuesta de la NASA.

Un cohete Delta II lleva el satélite de humedad de suelos antes del lanzamiento el 31 de enero (© AP Images)

En enero, la agencia espacial de Estados Unidos lanzó el satélite Soil Moisture Active Passive (SMAP), diseñado para recolectar datos sobre la humedad de los suelos en todo el planeta. El observatorio orbital usa radares de microondas e instrumentos radiométricos para «ver» a través de las nubes y la vegetación y escudriñar los cinco centímetros superiores del suelo para medir el contenido de agua, tanto líquida como congelada. El objetivo es comprender mejor los tres sistemas fundamentales del planeta: sus ciclos de agua, de energía y de carbono.

Los expertos esperan que el satélite produzca los mapas de humedad del suelo más precisos que hayan existido jamás. En combinación con datos de otras misiones espaciales, revelarán una «visión más profunda» sobre cómo el ciclo de agua de la Tierra –el almacenaje y circulación de agua en el ambiente– está evolucionando global y regionalmente en respuesta al cambio climático, dijo Dara Entekhabi (en inglés), quien encabeza el equipo científico del proyecto en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). La información ayudará a mejorar las proyecciones sobre el cambio climático global.

Los datos sobre la humedad del suelo capturados por el satélite pueden usarse para ayudar a los agricultores africanos a saber qué clase de cultivos se adaptan mejor a la escasez de agua y a la erosión del suelo. (© AP Images)

Los agricultores de todo el mundo se pueden beneficiar con esta misión de tres años porque los datos del satélite les permitirán gestionar mejor los cultivos. Los gobiernos y las organizaciones internacionales pueden usar los datos para predecir inundaciones y sequías con mayor precisión y mejorar los sistemas de advertencia temprana de escasez de alimentos.

El primer mapa de humedad del suelo (en inglés) generado en abril mostraba condiciones secas en la región del suroeste de Estados Unidos y en el interior de Australia, así como condiciones húmedas en el medio oeste de Estados Unidos y en regiones del este de Estados Unidos, Europa y Asia.