Conocimientos de la próxima generación agrícola de EE. UU.

“El corazón de Estados Unidos es vibrante por su potencia económica”, dijo el secretario de Estado Mike Pompeo ante el público que lo escuchaba (en inglés) en Des Moines, Iowa, el 4 de marzo.

Pompeo atribuyó la potencia económica del sector agrícola a “décadas de ingenio que han permitido a nuestros agricultores producir cosechas a niveles que habrían sorprendido al mundo hace apenas unos años”.

Para impulsar esta creatividad, el secretario de Estado se refiere a 4-H, la organización de desarrollo juvenil más grande del país, reconoce cada año a jóvenes que han utilizado la agricultura para marcar una diferencia en su comunidad. Reciben el premio 4-H “Jóvenes en Acción”.

Cuando se fundó hace más de 100 años, 4-H dio a los jóvenes de las zonas rurales de Estados Unidos la oportunidad de introducir nuevas tecnologías agrícolas en sus comunidades. Hoy en día, continúa con su misión de ayudar a los jóvenes a adquirir las habilidades que necesitan para ser líderes.

En 2019, el premio a la agricultura se entregará a Addy Battel, una joven de 17 años de edad de Cass City (Michigan). Cuando la única tienda de comestibles de Cass City cerró hace unos pocos años, la ciudad se convirtió en un “desierto alimenticio”, ya que había 25 kilómetros entre los residentes y la tienda más cercana.

Battel quería ayudar. “No tenía trabajo, ni auto, ni siquiera licencia de manejar”, explicó, “pero una cosa que sí sabía hacer era criar animales”.

Two women talking with bags of food between them (© 4-H Council)
Addy Battel and her friends work to get food to needy families following the closure of the only grocery store in Cass City, Michigan. (© 4-H Council)

Battel fundó “Meeting the Need for Our Village” (Cubrir las necesidades de nuestro pueblo), un proyecto dirigido por jóvenes que proporciona alimentos a familias de bajos ingresos.

“Por medio de 4-H pude descubrir mi pasión a una temprana edad”, dijo Battel, “que es llevar comida a la gente que la necesita empleando la ganadería”. Hasta la fecha, su organización ha contribuido con más de 4.500 kilogramos de carne, 5.100 litros de leche y 92 docenas de huevos para los miembros de la comunidad que más lo necesitan.

A unos 1.600 kilómetros de distancia, en Oklahoma, Serena Woodard, de 17 años de edad, está utilizando las habilidades que desarrolló en el programa 4-H para educar a los jóvenes estudiantes de todo el estado sobre la agricultura.

Por medio de su programa, llamado Woodard’s Workshops (Talleres Woodard), Serena Woodard ayuda a los jóvenes de Oklahoma a descubrir el mundo de la agricultura. Sus talleres abarcan desde la apicultura y la biología hasta la horticultura simple. Desde el inicio del programa, sus clases han llegado a más de 45.000 estudiantes.

Teenager helping group of students cutting shapes out of paper (© 4-H Council)

Serena Woodard helps members of a 4-H Club in Pittsburg County, Oklahoma, with a craft project during one of Woodard’s Workshops. (© 4-H Council)Para Woodard, la comunidad lo es todo. Su pueblo natal de Canadian (Oklahoma), es “el tipo de lugar donde incluso la gente que no te conoce te ayudará”, dijo.

Al dirigirse a la organización juvenil Future Farmers of America (Futuros Agricultores de Estados Unidos, en inglés), Pompeo habló sobre lo que hace que los agricultores estadounidenses tengan éxito al describir la granja de su propio tío en Winfield (Kansas). Prosperó, dijo, porque su tío “operaba en un lugar donde hay innovación y creatividad, y donde el beneficio puede llevar a la gente a tomar buenas decisiones para sí mismos y a su vez para los artículos que producen”.

La autora de este artículo es la redactora independiente Maeve Allsup.