Un puente en Alabama. Un hotel en Memphis. Una escuela secundaria en Arkansas. Los lugares parecen comunes y corrientes, pero están cubiertos de historia, como lo han comprobado miles de jóvenes a través del programa llamado ‘Sojourn to the Past’ (Viaje al pasado).

Durante los últimos 15 años, el programa ha llevado a 6.000 estudiantes y sus profesores y maestros a estos sitios para que aprendan acerca del movimiento de derechos civiles de Estados Unidos, la lucha no violenta para lograr la igualdad racial en el país.

Al igual que la mayoría de los estadounidenses, Alicia Menéndez-Brennan había aprendido en la escuela algunas cosas sobre el movimiento. “Leí un libro de ilustraciones sobre el Dr. [Martin Luther] King”, dijo. “Y también sabía que había pronunciado ese gran discurso y que hubo una marcha en Washington. Había escuchado acerca de los Nueve de Little Rock (Little Rock Nine), pero no hubiera podido nombrarlos”.

Menéndez-Brennan participó en “Viaje al pasado” durante su segundo curso de la escuela secundaria. Tenía aproximadamente la misma edad que los nueve alumnos negros tenían en 1957, cuando fueron a su nueva escuela el primer día de clases y fueron recibidos por multitudes enojadas y soldados estatales que bloqueaban las puertas. Su integración en aquella escuela provocó una crisis de alcance nacional. Menendez-Brennan sabe todo eso ahora, y conoce los nombres de los nueve. De hecho, puede decir que conoce personalmente a dos de los Nueve de Little Rock después de haber conocido a Elizabeth Eckford y Minnijean Brown Trickey, dos de los alumnos que sobreviven y que tienen ahora unos setenta años, y haber conversado con ellos.

Grupo de personas en las escalinatas y el atrio de una iglesia (© Perple Mudd)
Un grupo de ‘Viaje al pasado’ (Sojourn to the Past) se reúne frente a la capilla Brown Chapel, punto de partida de la marcha de Selma a Montgomery en 1965 en favor de los derechos civiles. (© Perple Mudd)

Viaje al pasado’ es una creación de Jeff Steinberg, un profesor de historia de San Bruno, California, que deseaba revivir la era de los derechos civiles para sus propios estudiantes. El primer viaje de diez días que logró organizar tuvo tan buen resultado que se extendió y se convirtió en un programa que lleva a cabo anualmente cinco viajes con 100 participantes. El programa de Steinberg ha recibido el Premio Nacional de Programas Juveniles de Artes y Humanidades (National Arts and Humanities Youth Program Award), entregado por la primera dama Michelle Obama.

Entre los oradores que se reúnen con los alumnos durante los viajes se cuenta a John Lewis, prominente líder del movimiento por los derechos civiles y actual miembro del Congreso de Estados Unidos; Myrlie Evers-Williams, activista política y viuda de Medgar Evens, un pionero defensor de los derechos civiles que fuera asesinado, y el reverendo Billy Kyles, líder de la huelga de trabajadores recolectores de basura que llevó a Martin Luther King, Jr. a Memphis, Tennessee, y uno de los pocos que estuvo junto a King en los últimos momentos de su vida.

La excursión de 10 días comienza en Atlanta y continúa por Alabama y Mississippi antes de terminar en el Motel Lorraine de Memphis, ahora Museo Nacional de los Derechos Civiles, donde King fue asesinado en 1968.

Para Rosie Davidowitz, quien participó de la excursión el año pasado, cuando tenía 17 años, la culminación del viaje tuvo lugar en Alabama, en la ruta donde en 1965 se realizó la marcha de Selma a Montgomery en favor del derecho al voto. “Tuvimos la oportunidad de cruzar a pie el puente Edmund Pettus [sitio del “Domingo Sangriento” (Bloody Sunday), cuando los manifestantes en favor del derecho al voto fueron reprimidos por soldados estatales de Alabama y matones civiles]. Luego subimos a los autobuses y nos dirigimos al edificio del capitolio del estado de Alabama, completando simbólicamente la marcha”, dijo Davidowitz. “Al cruzar a pie ese puente tuve una sensación especial, ahí fue donde tuvo lugar la historia. Fue algo que no había experimentado antes”.

El objetivo de ‘Viaje al pasado’ no es solamente dar a conocer los incidentes ocurridos hace medio siglo, sino también trasladar las lecciones de aquella época al presente, donde el prejuicio racial aún existe.

Minnijean Brown Trickey, pronuncia unas palabras frente a las estatuas que conmemoran a los Nueve de Little Rock (Little Rock Nine), con un joven a su lado (© Perple Mudd)
Minnijean Brown Trickey pronuncia unas palabras frente a las estatuas que conmemoran a los Nueve de Little Rock (Little Rock Nine), frente a la legislatura estatal en Little Rock (Arkansas). (© Perple Mudd)

Una de las últimas paradas fue en una escuela, similar a aquellas a las que regresarían luego los alumnos. “Nos detuvimos fuera de [la escuela secundaria] Central High con Jeff [Steinberg] y Elizabeth Eckford”, dijo Davidowitz, “y él nos preguntó: ‘Cuando vuelvan a casa, ¿verdaderamente habréis cambiado en algo? ¿aceptaréis que se necesita un cambio dentro de nuestra propia pequeña sociedad?’”

Los alumnos aprenden a manifestarse expresamente contra los actos de hostigamiento o prejuicios raciales que puedan observar a su alrededor. “Minnijean [Brown Trickey] destacó que cuando estaba en la escuela secundaria Central High, era intimidada solamente por un número pequeño de alumnos que eran violentos y abusadores con ella, tanto física como verbalmente”, relató Menéndez-Brennan. “Pero el resto de los alumnos, que no le dirigían la mirada, no se pronunciaban al respecto, ni hacían nada frente al abuso que ella sufría. Según ella, es ahí donde radica el problema”.