Discurso del secretario Tillerson en la reunión de la coalición de 68 naciones para derrotar a ISIS

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A continuación una traducción del discurso del secretario de Estado Rex Tillerson en la reunión de la Coalición Mundial para derrotar a ISIS, celebrada en Washington el 22 de marzo:

[Comienza el texto]

SECRETARIO TILLERSON: Buenos días y gracias a todos por viajar a Washington, D.C. para participar en esta conferencia ministerial contra ISIS/Daesh. Por cierto es muy alentador ver la asistencia. Cuando las fuerzas de ISIS y Daesh enciendan sus televisores y monitores de computadoras verán la fuerza de 68 países y organizaciones combinadas. Juntos compartimos la determinación de conseguir una derrota duradera de ISIS o Daesh. Nuestra coalición está unida para detener el resurgimiento de ISIS, frenando sus ambiciones globales y desacreditando su narrativa ideológica. Y estamos listos para fortalecernos y mantenernos agresivos en esta batalla.

En su reciente discurso en la sesión conjunta del Congreso, el presidente Trump señaló claramente que la política de Estados Unidos es demoler y destruir a esta salvaje organización terrorista. Eso es lo que vamos a hacer.

Muchos de nosotros hoy reunidos aquí representamos a países que conocen de primera mano la carnicería de ISIS. De hecho, hoy hace un año que 32 personas inocentes fueron muertas y 300 heridas en atentados cometidos en Bruselas. El ministro de Asuntos Exteriores de Bélgica  conmemora hoy este solemne día en su país pero estamos muy agradecidos de que hoy nos acompañe aquí el embajador de nuestro aliado, Bélgica.

En el mismo mes del atentado en Bruselas un niño fue muerto y 600 iraquíes resultaron heridos en un ataque de ISIS con armas químicas en Taza, al sur de Kirkuk. ISIS ha llevado a cabo horrorosos ataques en calles de París y Estambul, cada uno planificado desde su sede en Raqa. Estados Unidos también ha experimentado ataques inspirados por ISIS en las redes sociales, un fenómeno ante el cual estamos trabajando para combatirlo juntos y que será un importante tema de discusión hoy entre nosotros.

Al conmemorar y lamentar a las víctimas del odio de ISIS también les debemos rendir homenaje con una dedicación inquebrantable a la victoria. El gran elemento común entre los que hoy nos reunimos aquí es el compromiso para derribar a una fuerza global del mal y yo subrayo la palabra “compromiso”. El éxito de nuestra misión depende de la continua dedicación a nuestro objetivo declarado de derrotar a esta organización terrorista.

En los preparativos para este encuentro hemos identificado para el año 2017 más de 2.000 millones de dólares en necesidades humanitarias, para la estabilización y el desminado en las áreas liberadas en Iraq y Siria. Tengo el placer de anunciar que hemos sobrepasado ese total en compromisos en dólares. Cumplamos con nuestras promesas de manera que podamos desembolsar rápidamente los fondos que necesitamos para llevar a cabo nuestras operaciones el resto del año.

Al reflexionar sobre el pasado año más o menos, nos debemos sentir alentados por los importantes progresos que estamos haciendo como coalición. Además de las recientes e importantes contribuciones financieras, la circulación de combatientes terroristas extranjeros hacia Siria e Iraq ha disminuido en un 90 por ciento durante el año pasado. Es mucho más difícil para los terroristas entrar y lo que es más importante aún les es más difícil salir para amenazar a nuestros países.

Turquía ha expulsado a ISIS de la frontera entre Turquía y Siria con la operación “Escudo del Éufrates”. La frontera es ahora inaccesible en su totalidad para ISIS y nosotros nos aseguraremos que así continúe siendo. Todos los ayudantes de Abu Bakr al Baghdadi están ahora muertos, entre ellos el cerebro tras los atentados de Bruselas, París y otros lugares.  Es solo cuestión de tiempo antes que el propio Baghdadi comparta ese destino.

Los combatientes de Misrata alineados con el gobierno de acuerdo nacional de Libia echaron a ISIS en Sirte, quitándole a ISIS su único territorio fuera de Iraq y Siria. Estamos complacidos de tener hoy entre nosotros a representantes del gobierno de Libia.

Nuestros asociados en el terreno en Iraq y Siria han liberado 50.000 kilómetros cuadrados de territorio de ISIS, liberando a casi dos millones y medio de personas en ciudades, aldeas y pueblos. Lo más importante es que la liberación de todo este territorio se ha mantenido. ISIS no ha recuperado nada de esto.

Diecisiete miembros de la coalición están produciendo contenidos en cinco idiomas para contrarrestar la propaganda de ISIS y atacar su presencia en línea electrónica. Estos esfuerzos han resultado en la reducción del 75 por ciento del contenido de ISIS en Internet en un año, y en el cierre de 475.000 cuentas de Twitter vinculadas a ISIS.

En Iraq, más de un millón y medio de iraquíes han regresado a sus casas en regiones que estuvieron bajo control de ISIS. El flujo del desplazamiento hacia afuera ha cambiado de dirección, y tenemos que asegurarnos de que esta tendencia continúe. Y en los países vecinos más próximos al conflicto, como Jordania, Turquía y Líbano han asumido una enorme respuesta humanitaria a la crisis regional de los refugiados, incluyendo la aceptación de millones de refugiados, muchos de los cuales están ahora trabajando para reintegrarse a la vida normal en sus propios países.

Debemos especial reconocimiento a la República de Iraq. El primer ministro Abadi, que está conmigo en el estrado, ha demostrado compromiso y valor, con frecuencia visitando el frente para alentar a sus tropas y asegurarse de que la gente fuera atendida luego de las batallas. Su deseo de estabilidad y de inclusión en la gobernanza impulsa su visión para el futuro de Iraq.

La continua retoma de Mosul a cargo de los iraquíes está sacando a ISIS de un bastión clave y liberando a más de un millón de civiles. Las fuerzas iraquíes, muchas entrenadas por nuestra coalición, están cumpliendo heroicamente y colocando la protección de los civiles en el plano frontal de sus planes militares.

Esta campaña de Mosul no habría tenido éxito sin la cooperación entre las Fuerzas de Seguridad de Iraq y la “Peshmerga” kurda. Me alegra ver aquí a un representante del Gobierno Regional del Kurdistán, el Sr. Fuad Hussein, aquí hoy junto al primer ministro Abadi. Es esta estrecha cooperación entre el pueblo de Iraq y sus líderes la que apura la derrota final de ISIS y asegura que nunca más regrese a Iraq.

Las victorias duramente conseguidas en combate en Iraq y Siria han colocado el impulso a favor de nuestra coalición, pero debemos aumentar la intensidad de nuestros esfuerzos y solidificar nuestros logros en la próxima etapa de la lucha para contrarrestar a ISIS. La degradación de ISIS no es la meta final. Tenemos que derrotar a ISIS. Reconozco que hay muchos desafíos apremiantes en Oriente Medio, pero la derrota de ISIS es el objetivo principal de Estados Unidos en la región. Como hemos dicho antes, cuando todo es una prioridad, nada es una prioridad. Nosotros debemos seguir manteniendo nuestro enfoque en el asunto más urgente que nos ocupa.

En este momento estamos todavía en una etapa caracterizada por grandes operaciones militares. La expansión de ISIS ha necesitado una respuesta militar a gran escala, y nuestras medidas ofensivas están recuperando áreas de Iraq y Siria en las que ISIS ha dejado una huella profunda y destructiva. Nuestra meta final en esta fase es la eliminación regional de ISIS por medio de la fuerza militar. El poder militar de la coalición permanecerá donde haya existido ese fraudulento califato con el fin de establecer las condiciones para una recuperación plena de la tiranía de ISIS. Bajo el liderazgo del presidente Trump y con la fuerza de esta histórica coalición, nuestro enemigo común seguirá bajo intensa presión.

Pronto nuestros esfuerzos en Iraq y Siria entrarán en una nueva etapa definida por la transición de las grandes operaciones militares a la estabilización. En esta transición a la fase de estabilización nuestra coalición seguirá limpiando minas terrestres y devolviendo agua y la electricidad a estas zonas, los elementos básicos que permitirán el retorno de la población a sus viviendas. Seguiremos buscando soluciones diplomáticas regionales para las disputas políticas y sectarias subyacentes que ayudaron a ISIS a florecer. La coalición y los futuros asociados seguirán proporcionando asistencia humanitaria a las comunidades afectadas en cuanto sea necesario.

Apreciamos la labor del Servicio de Financiación para la Estabilización Inmediata administrado por la ONU, que ha ayudado a Iraq en el retorno a su país de más de medio millón de personas desplazadas solamente en la provincia de Anbar. Será esencial mantener el apoyo de la coalición para el entrenamiento de la policía, como lo será el apoyo de la coalición al desminado y la limpieza de materiales peligrosos.

Seguiremos facilitando el regreso de la población a sus viviendas y trabajando con los líderes políticos locales. Estos proporcionarán una gobernanza estable y justa, reconstruirán la infraestructura y atenderán los servicios esenciales. Aprovecharemos nuestra presencia diplomática en el terreno para facilitar los canales de diálogo entre líderes locales y asociados de la coalición. Estas iniciativas funcionan bien en Iraq, y estamos trabajando para elaborar un enfoque similar específico para los desafíos en Siria. Aunque todavía se está estudiando un curso mejor definido para la acción en Siria, puedo decir que Estados Unidos incrementará su presión contra ISIS y al Qaeda y trabajaremos para establecer zonas interinas de estabilidad por medio de altos en el fuego que permitan el retorno de los refugiados a sus viviendas.

Como coalición no nos corresponde construir o reconstruir naciones. Nos debemos asegurar de que los preciosos y limitados recursos de nuestros países respectivos se usen para prevenir el resurgimiento de ISIS y equipar a las comunidades destruidas por la guerra para que tomen el liderazgo en la reconstrucción de sus instituciones y el retorno a la estabilidad.

Un período de estabilización exitoso mejorará la vida diaria de millones de personas. Hoy, al este de Mosul, los proyectos de estabilización están limpiando escombros, extrayendo minas terrestres, restaurando servicios de agua y electricidad, y casi 30.000 niños y niñas han regresado a las escuelas. Estos esfuerzos están siendo dirigidos a nivel local por los iraquíes en cooperación con el gobierno central bajo el liderazgo del primer ministro Abadi.

Una etapa de estabilización exitosa determinará el escenario para una fase de normalización exitosa. En la fase de normalización, los líderes locales y los gobiernos locales asumirán el proceso de restaurar sus comunidades tras ISIS y con nuestro apoyo. El desarrollo de una sociedad civil rejuvenecida en estos lugares conducirá a que ISIS se encuentre desfavorecido y a que la estabilidad y la paz surjan allí donde una vez hubo caos y sufrimiento.

Sin embargo, nada de esto ocurrirá automáticamente. Todos tenemos que apoyar este esfuerzo. Hasta la fecha, en Iraq y en Siria, Estados Unidos proporciona el 75 por ciento de los recursos militares para apoyar a nuestros socios locales en la lucha contra ISIS. En el apoyo humanitario y de estabilización, la tasa se invierte, Estados Unidos proporciona el 25 por ciento y el resto de la coalición el 75 por ciento.

Estados Unidos hará su parte, pero las circunstancias en el terreno exigen más de todos ustedes. Pido a todos los países que examinen cuál es la mejor forma en la que pueden apoyar estos esfuerzos de estabilización, en particular en lo que se refiere a la contribución de recursos militares y económicos.

Mientras estabilizamos zonas que contienen califatos físicos de ISIS en Iraq y Siria, también debemos evitar que sus semillas de odio den fruto en otros lugares. La pérdida de territorio en Iraq y Siria ha forzado a ISIS a ampliar sus actuales ramas y a crear nuevas bases de operaciones en países de todo el mundo. Ya estamos observando células vinculadas con ISIS en la cuenca del Pacífico y hasta en Asia Central y América del Sur. Solamente este mes, docenas de personas fueron muertas y heridas cuando miembros de ISIS disfrazados de médicos atacaron un hospital en Kabul, en Afganistán.

Sabemos que la fortaleza militar detendrá a ISIS en el campo de batalla, pero es la fuerza combinada de nuestra coalición lo que producirá el golpe final a ISIS. Para ir por delante de un brote mundial, debemos adoptar las siguientes medidas en contra: Primero, continuar persistiendo en las operaciones antiterroristas y de aplicación de la ley en nuestros países. Todos nosotros debemos continuar presionando a las redes de ISIS dentro de nuestros propios países y actuando decisivamente en la aplicación de la ley para detener su crecimiento. ISIS está conectado en todos los continentes y debemos trabajar para romper cada eslabón de su cadena. INTERPOL es el miembro más reciente de nuestra coalición y es crítico para cerrar todas las rutas que los terroristas de ISIS buscan para viajar y amenazar a nuestros países.

Segundo, necesitamos compartir más inteligencia e información dentro de nuestros organismos internos de inteligencia y entre nuestros países. La información que hemos compartido como coalición ha evitado varios ataques y esto debe ampliarse y acelerarse independientemente de nuestras rivalidades departamentales o internacionales. Un ejemplo son los países de África Occidental que han dejado de lado sus diferencias nacionales para combatir a Boko Haram. Construyamos sobre la base de este buen ejemplo.

También debemos mirar a los ojos de la ideología de este enemigo y entender lo que es: una interpretación perversa del islam que amenaza a todos nuestros pueblos. Como dijo recientemente su majestad, el rey Abdalá II de Jordania, y cito: “Todo lo que son, todo lo que hacen, es una violación flagrante… de mi credo”. No todos los combatientes de ISIS provienen de comunidades pobres o empobrecidas. Muchos son de clase media o incluso clase alta, son atraídos por una visión utópica radical y falsa que pretende estar basada en el Corán. Líderes de la fe islámica y socios musulmanes deben combatir este pervertido mensaje ideológico, y estamos agradecidos de que muchos ya lo hayan hecho y estén preparados para acometer esta responsabilidad.

Por último, junto con nuestra agresiva ofensiva en el terreno en múltiples países, debemos desmantelar la capacidad de ISIS de difundir su mensaje y reclutar nuevos seguidores en línea electrónica.

No debe florecer un “califato digital” que sustituya a uno físico.

Como hemos visto en atentados en Niza, Berlín, Orlando y San Bernardino, la mejor arma que tiene ISIS para que un reclutado se autoradicalice y se convierta en un atacante es Internet. Al ser más difícil viajar a Iraq y Siria como combatiente, el nuevo llamado de ISIS se ha convertido en, y cito: “Quédate donde estés…haz una guerra en nombre de Daesh donde sea que vivas”.

Los encargados de ISIS en todo el mundo se pasan el día en sus teclados comunicándose con un posible terrorista, alimentando metódicamente el deseo desviado de un recluta para que desarrolle redes locales o lleve a cabo ataques en su propio país.

Estamos haciendo progresos, pero tenemos que hacer más para atacar esta amenaza. Los centros de contramensajes de nuestra coalición 24 horas al día siete días a la semana en los Emiratos Árabes Unidos, el Reino Unido y Malasia están teniendo efecto y este tipo de esfuerzo debe reproducirse y ampliarse en otros lugares.

Los esfuerzos de mensajes para contrarrestar deben continuar tanto en línea electrónica como en el terreno en países en los que los líderes religiosos tienen oportunidades de hablar en contra de la radicalización. Nuestros socios musulmanes, en particular Arabia Saudita y Egipto, desempeñan papeles importantes en cuanto a combatir el mensaje de ISIS y otros grupos terroristas radicales islámicos.

Todos debemos profundizar la cooperación con la industria de la tecnología para evitar que las tecnologías de cifraje sirvan de herramientas para facilitar la colaboración extremista.

Necesitamos que la industria tecnológica mundial desarrolle nuevos avances en la lucha y agradecemos a las empresas que ya están respondiendo a este desafío. Debemos aprovechar los extraordinarios avances en el análisis de datos y las tecnologías algorítmicas para crear herramientas que descubran la propaganda de ISIS e identifiquen ataques inminentes.

Investigadores en Estados Unidos ya están desarrollando herramientas para entrar en los rincones más oscuros de Internet a buscar material de ISIS, pero necesitan nuestra ayuda para llegar a su destino incluso más rápido. Después, durante el almuerzo, escucharemos a Alí Jaber, que hablará en gran detalle sobre cómo lograr la victoria en este aspecto.

Pero permítanme ser claro: debemos luchar contra ISIS en línea electrónica tan agresivamente como en el terreno.

Para terminar, ISIS presenta un desafío continuo para nuestra seguridad colectiva, pero como hemos visto, no es más poderoso que nosotros cuando nos unimos. Debemos diezmar a ISIS mientras intenta mantener una presencia en el terreno y el ciberespacio. Debemos mejorar la cooperación y la seguridad fronteriza, la seguridad en la aviación, la aplicación de la ley, las sanciones económicas, los mensajes para contrarrestarles, y compartir conocimientos de inteligencia. Y debemos mantener las inversiones en las zonas liberadas de Iraq y Siria para ayudar a personas inocentes a reconstruir y estabilizar sus comunidades.

Ahora mismo, esto implica continuar limpiando explosivos, restaurar agua y electricidad, entregar asistencia humanitaria y de reasentamiento, y forjar asociaciones con los líderes locales que rechazan el extremismo. Nuestro tiempo de hoy es una oportunidad para un intercambio abierto y sincero de información y para darnos ánimos. Como aliados dedicados a derrotar a un enemigo común, debemos esforzarnos para entender y respetar las perspectivas de cada uno y adoptar las ideas que logren cumplir nuestra misión.

Principalmente, este es el momento de fortalecer nuestro compromiso compartido con la seguridad e invertir en una lucha en la que todos nos jugamos algo.

Muchísimas gracias. (Aplausos).

[Termina el texto]