El secretario de Estado Mike Pompeo anunció el 22 de abril que Estados Unidos pondrá fin a todas las excepciones para los países que actualmente compran petróleo a Irán.

“Ya no concederemos ninguna excepción. Vamos a ir a cero… en general», dijo Pompeo.

El secretario dijo que Estados Unidos está cumpliendo su promesa de reducir a cero las exportaciones de petróleo de Irán y negarle al régimen los ingresos que necesita para financiar el terrorismo y las guerras violentas en el extranjero.

Los países que antes compraban petróleo crudo de Irán han hecho una transición hacia nuevos proveedores. «Apoyamos a nuestros aliados y asociados en su transición del crudo iraní a otras alternativas», dijo el secretario.

Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos y otros países productores de petróleo se han comprometido a garantizar que los mercados mundiales de petróleo permanezcan adecuadamente abastecidos, dijo Pompeo.

Los que sigan importando petróleo de Irán corren el riesgo de perder el acceso al sistema financiero de Estados Unidos y la capacidad de hacer negocios con Estados Unidos o con empresas estadounidenses.

Pompeo destacó que tener como objetivo las exportaciones de petróleo de Irán es fundamental porque las exportaciones de petróleo han sido históricamente la principal fuente de ingresos del régimen, que las utiliza para apoyar a sus apoderados terroristas, alimentar el desarrollo de sus misiles y participar en otras conductas desestabilizadoras.

Las exportaciones de petróleo de Irán han caído en picado desde que Estados Unidos se retiró del acuerdo nuclear con Irán en mayo de 2018. Desde entonces, más de 1,5 millones de barriles de petróleo iraní al día han sido retirados del mercado.

Las sanciones de Estados Unidos le han negado al régimen acceso directo a más de 10.000 millones de dólares en ingresos del petróleo desde mayo, lo que representa una pérdida de al menos 30 millones de dólares diarios sólo en ingresos petroleros.

«Seguiremos aplicando la máxima presión sobre el régimen iraní hasta que sus líderes cambien su comportamiento destructivo, respeten los derechos del pueblo iraní y vuelvan a la mesa de negociación», dijo Pompeo.

(Vídeo en inglés)

El anuncio se produce después de que el Departamento de Estado designara en abril al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista extranjera. Ambos demuestran «el compromiso de Estados Unidos para desintegrar la red terrorista de Irán y cambiar el comportamiento maligno del régimen», indicó la Casa Blanca en una declaración del 22 de abril.