Persona haciendo el saludo de los tres dedos, multitud al fondo (© AP Images)
Un manifestante hace el saludo de los tres dedos durante las protestas en favor de la democracia el 21 de febrero en Rangún (Birmania). (© AP Images)

Estados Unidos y sus socios internacionales apoyan los llamamientos del pueblo birmano a la democracia y exigen el fin de la violencia militar contra los manifestantes pacíficos.

Desde que tomaron el poder el 1 de febrero, los militares birmanos han llevado a cabo una violenta represión de los llamamientos a la democracia, matando a más de 890 personas (en inglés), entre ellas muchos niños, y deteniendo a otros más de 5.000.

“Condenamos la intimidación y la opresión de los que se oponen al golpe”, afirmaron los ministros de Asuntos Exteriores del Grupo de los Siete (G7) en una declaración conjunta el 23 de febrero (en inglés). “Los ataques sistemáticos contra manifestantes, médicos, sociedad civil y periodistas deben parar”.

Los países del G7 son Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y el Reino Unido. El alto representante de la Unión Europea también se sumó a la declaración.

Estados Unidos y los países asociados sancionaron a los oficiales militares birmanos responsables del golpe y de los ataques a los manifestantes pacíficos y tomaron medidas contra las empresas birmanas que apoyan a los militares.

“Seguiremos apoyando al pueblo de Birmania en sus esfuerzos por rechazar este golpe, y pedimos al régimen militar que cese la violencia, libere a todos los detenidos injustamente y restablezca el camino de Birmania hacia la democracia”, dijo el 21 de abril el secretario de Estado de Estados Unidos Antony Blinken, al anunciar las sanciones (en inglés) contra dos empresas birmanas de propiedad estatal.

Este artículo ofrece actualizaciones periódicas sobre los esfuerzos de Estados Unidos para prevenir y disuadir las violaciones de derechos humanos por parte de los militares birmanos.

13 de julio

Estados Unidos y sus socios impusieron recientemente nuevas sanciones en respuesta al debilitamiento de la democracia y la violencia contra el pueblo birmano por parte del ejército de ese país.

“Seguiremos tomando medidas adicionales e imponiendo costes a los militares y a sus líderes hasta que cambien de rumbo y permitan el retorno a la democracia”, declaró Blinken el 2 de julio, al anunciar sanciones contra 22 funcionarios birmanos y empresas mineras y tecnológicas (en inglés) que apoyan al régimen.

Las restricciones impiden a las entidades sancionadas hacer negocios con Estados Unidos y se producen a medida que aumenta el consenso internacional contra el régimen militar.

Hombre parado en medio de una multitud de personas sentadas (© AP Images)
El ejército de Birmania atacó a manifestantes pacíficos, incluso en Mandalay, donde los manifestantes hicieron un llamamiento el 13 de marzo a volver a la democracia. (© AP Images)

En una resolución del 18 de junio (en inglés), 119 Estados miembros de las Naciones Unidas condenaron la violencia del ejército birmano y apoyaron los esfuerzos regionales para resolver la crisis.

El presidente de la Asamblea General de la ONU, Volkan Bozkir, declaró al anunciar la resolución que un sistema basado en la brutalidad y el derramamiento de sangre no sobrevivirá.

La Unión Europea y el Reino Unido anunciaron el 21 de junio nuevas sanciones contra funcionarios y empresas militares birmanas por graves violaciones de los derechos humanos y por socavar la democracia y el Estado de derecho.

“Junto con nuestros aliados, estamos imponiendo sanciones a empresas vinculadas a la junta militar de Myanmar, apuntando a las finanzas de este régimen ilegítimo”, dijo el secretario de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Dominic Raab.

26 de mayo

Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá están tomando medidas contra el régimen militar de Birmania en respuesta a la violencia de los militares contra la población civil y a su negativa a devolver la democracia a Birmania.

El 17 de mayo, Estados Unidos designó a 16 personas y al Consejo Administrativo del Estado, el órgano de gobierno del régimen militar. De las personas designadas, 13 son miembros clave del régimen militar, mientras que tres están relacionadas con funcionarios del régimen previamente designados.

El Reino Unido y Canadá también están tomando medidas para imponer costes al régimen.

Tuit:
Secretario Antony Blinken @SecBlinken
Funcionario del Gobierno de Estados Unidos
Estados Unidos está designando al Consejo Administrativo Estatal de Birmania y a 16 personas relacionadas con el régimen militar. Tomamos esta medida junto con el Reino Unido y Canadá, que también están imponiendo costes al régimen. Gracias a mis homólogos, @DominicRaab @MarcGarneau, por sus esfuerzos.
10:58 horas · 17 de mayo de 2021
(Enlaces y etiquetas en inglés)

“Como ha declarado el presidente Biden, Estados Unidos seguirá promoviendo la rendición de cuentas de los responsables del golpe”, dijo Blinken el 17 de mayo. “Nuestras acciones de hoy subrayan nuestra determinación y la de nuestros socios de aplicar presión política y financiera sobre el régimen mientras no cese la violencia y tome medidas significativas para respetar la voluntad del pueblo”.

Las nuevas sanciones de Estados Unidos llegan después de que el régimen militar atacara Mindat, en el oeste de Birmania, con helicópteros de combate y artillería, matando al menos a cinco civiles, informa Radio Free Asia (en inglés).

24 de mayo

Los militares birmanos han cortado repetidamente Internet para mantener su control del poder, violando el derecho del pueblo birmano a acceder a la información y paralizando la economía del país.

El acceso a la información es un derecho humano fundamental contemplado en la Declaración Universal de Derechos Humanos. El bloqueo de Internet impone una serie de costes, desde el cierre de negocios en línea hasta poner en peligro la salud pública y el suministro de alimentos.

Tuit:
Derechos Humanos ONU @UNHumanRights
Los militares y la policía de Myanmar (#Myanmar) deben asegurar que el derecho a la asamblea pacífica sea plenamente respetado y los manifestantes no sean objeto de represalias. Internet y los servicios de comunicaciones deben ser completamente restaurados para asegurar la libertad de expresión y el acceso a la información.
5:12 horas · 6 de febrero de 2021
(Enlaces y etiquetas en inglés)

7 de abril

Estados Unidos se unió a más de 75 países y a la Unión Europea en una declaración del 1 de abril en la que se hace un llamado a los militares birmanos a que liberen a todas las personas detenidas injustamente, incluidos los periodistas encarcelados, y a que ponga fin a sus ataques contra el pueblo birmano.

“Estamos consternados por la escalada de violencia en Myanmar y por las matanzas de manifestantes, las detenciones arbitrarias y la violencia, incluso contra periodistas y trabajadores de los medios de comunicación”, declaró el Grupo de Amigos de la ONU para la Protección de los Periodistas en una declaración conjunta. “Nos unimos al llamamiento para la liberación inmediata de todos los detenidos arbitrariamente”.

Una mujer llora mientras otras personas la sostienen (© AP Images)
Dolientes consuelan a Thida Hnin en el funeral de su esposo el 23 de febrero en Mandalay. Las fuerzas de Birmania dispararon y mataron a Thet Naing Win durante una manifestación contra el golpe el 20 de febrero. (© AP Images)

1 de abril

El 30 de marzo, Blinken instó a las empresas internacionales a reconsiderar los negocios que apoyan a los militares birmanos. Empresas como la compañía japonesa de bebidas Kirin (en inglés) y el fabricante surcoreano de acero POSCO Coated & Color Steel (en inglés) han cortado sus vínculos con empresas birmanas que apoyan a los militares, ya que ignoran los llamamientos a la democracia.

Estados Unidos y sus socios internacionales sancionaron a los militares birmanos responsables del golpe y de los ataques a los manifestantes pacíficos. El 25 de marzo, Estados Unidos sancionó a oficiales y unidades militares responsables de disparar contra la multitud y de otros ataques contra manifestantes pacíficos.

El 22 de marzo, la Unión Europea designó a 11 personas en relación con el golpe y la violencia subsiguiente, entre ellas algunos funcionarios que ya habían sido objeto de sanciones por parte de Estados Unidos.

Los jefes de defensa de una docena de países, entre ellos Australia, Canadá, Alemania, Italia, Japón, Corea del Sur y Estados Unidos, condenaron el uso de la fuerza letal por parte de los militares birmanos contra personas desarmadas en una declaración conjunta el 27 de marzo (en inglés).

“Un ejército profesional sigue las normas internacionales de conducta y es responsable de proteger, no de dañar, a las personas a las que sirve”, dijeron los funcionarios.