Antes del Holocausto, durante el cual al menos seis millones de judíos fueron asesinados por los nazis, no existía un término para describir la destrucción sistemática de un pueblo.

El 27 de enero se conmemora la liberación de Auschwitz-Birkenau, el mayor campo de trabajo y exterminio nazi. (© AP Images)

Raphael Lemkin, un refugiado polaco en Estados Unidos, acuñó el término “genocidio” en 1944, cuando las atrocidades nazis alcanzaron su punto más alto. (Además de judíos, unos cinco millones de romaníes, homosexuales, personas con discapacidades, prisioneros de guerra y otros fueron asesinados por los nazis).

La embajadora de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas Samantha Power (en inglés) señala que Lemkin “casi solo y por sí mismo llevó a la redacción y adopción de la Convención sobre el Genocidio de 1948, el primer tratado de derechos humanos de las Naciones Unidas”.

La Asamblea General de la ONU designó el 27 de enero como el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto,que marca el aniversario de la liberación del campo de trabajo y exterminio Auschwitz-Birkenau por parte de tropas soviéticas en 1945.

Detrás de las tantas historias terribles y trágicas del Holocausto, existieron destellos de bondad. El autor Robert Satloff documenta instancias de judíos en el Norte de África que fueron salvados de la persecución nazipor sus vecinos árabes (en inglés).

Lassana Bathily (© AP Images)

“El odio no es genético — nadie nace intolerante”, manifestó el embajador de Estados Unidos ante la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa, Daniel Baer, que indicó (en inglés) que Lassana Bathily, un musulmán francés, mostró el tipo de bondad documentada por Satloff cuando escondió a clientes durante el ataque terrorista perpetrado el 9 de enero de 2015 en un supermercado kosher en París.

No es una cuestión de judíos, cristianos o musulmanes”, manifestó Bathily. “Estamos todos en el mismo barco”. Le quitó importancia a cualquier intento de calificarle como héroe, diciendo: “No es nada. Es la vida”.