El derecho al voto es el pilar de la democracia

Mujer afroestadounidense con una pegatina en la mejilla que dice “Yo voté” (© AP Images)
La Ley de Derecho al Voto en Estados Unidos de 1965 prohíbe la discriminación racial al votar. (© AP Images)

Puede que el movimiento de los derechos civiles sea un acontecimiento estadounidense, pero sigue inspirando la democracia en todo el mundo.

“Puede ser que seamos diplomáticos, pero debemos aprovechar el espíritu de este movimiento popular para revigorizar en todo el mundo nuestra tarea en la defensa de los derechos humanos y la dignidad”, dijo la representante permanente de Estados Unidos ante las Naciones Unidas Samantha Power (en inglés) el 25 de febrero.

En un palabras pronunciadas en un panel en las Naciones Unidas para conmemorar el 50 aniversario de la Ley de Derecho al Voto en Estados Unidos de 1965, (en inglés) Power dijo que la democracia sufre cuando se le niega a la persona el derecho al voto.

“El sistema democrático entero se resiente cuando los ciudadanos no pueden ejercer su derecho al voto”, afirmó Power.

En 1865 luego de la guerra civil los legisladores enmendaron la Constitución de Estados Unidos para abolir la esclavitud y ampliar el derecho al voto para todos los ciudadanos, sin que importara su raza. A pesar de esa ley nacional algunos estados y jurisdicciones locales crearon trabas legales para dificultar a los afroestadounidenses el poder votar.

“En la década de 1960 muchos estadounidenses se dieron cuenta”, dijo Powell refiriéndose al movimiento de derechos civiles. “Se lamentaron por la promesa incumplida de igualdad bajo la Constitución de Estados Unidos y, cuando finalmente llegó el cambio, fue por las personas que lo exigieron”.

La Ley de Derecho al Voto refuerza las Enmiendas 14th y 15th a la Constitución de Estados Unidos. Específicamente proscribe las barreras previamente impuestas por algunos estados para impedir a los afroestadounidenses el poder votar. En los cinco años posteriores a la Ley de Derecho al Voto la inscripción de afroestadounidenses para votar aumentó del 6 al 60 por ciento.

Para mantener el espíritu del movimiento de los derechos civiles la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado (en inglés) apoya programas favorables a la democracia en todo el mundo, incluyendo la monitorización de elecciones y el desarrollo parlamentario.