Mujer en cápsula espacial (© Bettmann/Getty Images)
Sally Ride, la primera mujer astronauta de Estados Unidos en el espacio, se comunica con los controladores de tierra desde la cabina de vuelo durante una misión del Challenger el 21 de junio de 1983. (© Bettmann/Getty Images)

En las más de tres décadas transcurridas desde que la primera mujer estadounidense en el espacio orbitara la Tierra, la fallecida Sally Ride sigue inspirando a la gente, incluyendo a aquellos que nacieron mucho después de sus innovadoras hazañas.

Por ejemplo, Kristine Khieu. La joven de 21 años dice que Ride es la razón por la que estudia bioingeniería en la Universidad de California en San Diego, donde Ride enseñó física después de retirarse de la NASA en 1987. Khieu sirve como enlace entre la universidad y la organización educativa sin fines de lucro “Sally Ride Science” en la Universidad de California en San Diego. Ride cofundó este grupo en 2001 para animar a los niños a considerar carreras en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas.

«Estoy increíblemente orgullosa de ser parte del legado de Sally Ride», dijo Khieu. «Es algo con lo que siempre soñé cuando era niña».

Sello postal que muestra a Sally Ride y el lanzamiento del transbordador espacial (Servicio Postal de Estados Unidos)
Sello en honor a la astronauta Sally Ride (Servicio Postal de Estados Unidos)

El Servicio Postal de Estados Unidos dedicará un sello en la universidad el 23 de mayo en homenaje a Ride y a sus logros, casi seis años después de que la emblemática figura del espacio muriera de cáncer de páncreas. (Es interesante que Ride también era una ávida coleccionista de sellos).

En la ceremonia participarán la gran tenista Billie Jean King, amiga de Ride, y la astronauta Ellen Ochoa, que siguió los pasos de Ride en el transbordador espacial. Esa misma noche, King, Ochoa y Condoleezza Rice, la 66 ª secretaria de Estado de Estados Unidos, participarán en un diálogo sobre mujer y liderazgo.

Ride se convirtió en astronauta en 1978 como parte de la primera clase de candidatos que incluía mujeres. En 1983, se unió a la tripulación del transbordador espacial Challenger como especialista en misiones. Completó su última misión en el Challenger un año después.

Ride demostró al mundo que las mujeres son iguales a sus homólogos masculinos. Hasta julio de 2017, según la NASA, 56 mujeres han seguido a Ride al espacio.

En 2013, Ride recibió póstumamente la Medalla Presidencial de la Libertad, el honor civil más alto de Estados Unidos. Tam O’Shaughnessy, directora ejecutiva de Sally Ride Science y compañera en vida de Ride, aceptó el honor en su nombre.

El legado de Ride en su compañía homónima continúa creciendo. Por ejemplo, una academia juvenil de verano para niñas en la que se introduce la robótica oceánica y disección se está expandiendo para incluir a más de 1.000 niñas, en comparación con las 500 de 2017, dijo O’Shaughnessy.

«Empezar la compañía y tratar de cambiar, aunque sea un poco, la cultura de la ciencia… ese fue un gran compromiso que asumió [Ride] y estamos muy orgullosas de lo que hicimos», dijo O’Shaughnessy.

La autora de este artículo es la redactora independiente Lenore T. Adkins.