Países de todo el mundo están enfrentando a Hizbulá, designando al principal representante del régimen iraní como grupo terrorista, imponiendo sanciones y deteniendo agentes.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Michael R. Pompeo, dijo en la Tercera Conferencia Ministerial Hemisférica de Lucha contra el Terrorismo en Bogotá (Colombia), el 20 de enero, que estas nuevas designaciones, muchas de ellas realizadas por países de América Central y del Sur, fortalecerán los esfuerzos mundiales contra el terrorismo.

“Espero que otras naciones adopten medidas similares para combatir a esta organización y a otros grupos terroristas imponiendo designaciones, impidiendo que se financie el terrorismo y presentando cargos contra presuntos agentes”, dijo Pompeo en la conferencia. “Instamos a todos nuestros vecinos a adoptar marcos jurídicos que les permitan imponer sanciones a los terroristas”.

Estados Unidos está tratando de poner fin al apoyo del régimen iraní a Hizbulá por medio de sanciones económicas que despojan al régimen del dinero en efectivo que canalizaría a los terroristas. Estados Unidos designó a Hizbulá grupo terrorista en 1997 y muchos otros países occidentales están siguiendo su ejemplo.

El Reino Unido amplió recientemente su designación terrorista de Hizbulá para abarcar las ramas política y militar del grupo. Kosovo designó a Hizbulá como organización terrorista en junio de 2019.

Honduras y Colombia designaron a Hizbulá grupo terrorista en enero, y Guatemala se ha comprometido a adoptar medidas similares. Esto ocurre después de que Paraguay, en agosto, designara formalmente a Hizbulá y a otros grupos terroristas, incluyendo Al Qaeda, ISIS y Hamás.

 

Argentina designó formalmente a Hizbulá en julio, en el 25 aniversario del mayor ataque terrorista de la historia de América Latina. El 18 de julio de 1994, un terrorista suicida apoyado por Irán condujo una camioneta llena de explosivos al edificio de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires, matando a 85 personas e hiriendo a otras 300.

El Programa “Recompensas por la Justicia” del Departamento de Estado de Estados Unidos ofreció el año pasado una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información que ayude a dificultar la financiación de las actividades terroristas de Hizbulá. El programa también ha ofrecido hasta 7 millones de dólares por información que lleve a la captura del principal agente de Hizbulá que coordinó el atentado contra la AMIA, Salman Raouf Salman.

Detalles sobre recompensa e información de contacto junto a dibujo de cartas y mano sosteniendo un rifle (Depto. de Estado)

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) del régimen iraní financió y proporcionó apoyo logístico para el ataque.

Hizbulá sigue siendo una amenaza continuada de alcance mundial. En Chile y Perú, las fuerzas de seguridad desmantelaron recientemente un complot terrorista orquestado por Salman. Salman también actuó como director de Mohammed Hamdar, un agente de Hizbulá designado por Estados Unidos y detenido en octubre de 2014 por planear un atentado en Perú.

“Hizbulá es ante todo una organización terrorista, a pesar de sus intentos de presentarse falsamente como una entidad política legítima”, indicó el Departamento del Tesoro de Estados Unidos al sancionar a Salman en julio. La acción “pone de relieve la presencia operativa en curso de Hizbulá en el Hemisferio Occidental y que Hizbulá sigue representando una amenaza para la región al tramar activamente ataques contra objetivos civiles”.