Muchos piensan que el cambio climático es algo que está ocurriendo en otro lugar y a otras personas. Pero para la gente de muchas comunidades costeras de Estados Unidos, el cambio climático está causando un aumento del nivel del mar ahora mismo, justo frente a sus ojos.

“Sabemos que el nivel del mar está subiendo y que las comunidades costeras están volviéndose más vulnerables a las condiciones meteorológicas extremas y a los eventos relacionados con el clima”, afirmó Holly Bamford, funcionaria de alto nivel en la Administración Nacional de Asuntos Oceánicos y Atmosféricos (NOAA) y coautora de un estudio recientemente publicado sobre las protecciones y barreras que pueden defender las estructuras costeras.

La erosión, los eventos meteorológicos extremos y las frecuentes inundaciones ya se están produciendo. La naturaleza protege la tierra interior contra las tormentas y las inundaciones costeras con su propia arquitectura: marismas salinas, bancos de ostras, arrecifes de coral, manglares, algas marinas, dunas de arena e islas barrera. Si se dejan como están, las barreras naturales protegen las estructuras de construcción humana contra el aumento del nivel del mar.

(Adaptado de gráficas informativas de NOAA)

Las barreras naturales pueden ser recreadas para proteger la infraestructura humana, proporcionando una protección contra tormentas y una mayor vida de las construcciones costeras. Algunas comunidades están alejando sus rompeolas del océano, permitiendo que las barreras naturales ganen terreno.

(Adaptado de gráficas informativas de NOAA)

Las mejoras de las estructuras costeras pueden hacerlas más resistentes contra la elevación de los océanos, o las comunidades pueden instalar rompeolas o esclusas para proteger las construcciones. Estas acciones son aún más efectivas cuando se combinan con barreras naturales existentes o recreadas.

(Adaptado de gráficas informativas de NOAA)

No hay una solución única que sirva para todas las comunidades costeras, y por ello, las posibles soluciones requieren más investigación, indica el estudio. De todos modos, la necesidad de actuar es imperativa. “En vista del cambio climático, es crucial para la salud y la prosperidad de las comunidades y la economía pensar de un modo diferente sobre la gestión y conservación de los litorales de Estados Unidos”, señala el estudio.

Aproximadamente un 40 por ciento de la población de Estados Unidos vive cerca de una costa, y casi la mitad de la actividad económica nacional se produce en estas áreas. Crear resistencia contra el cambio climático en esas comunidades es un elemento crucial de la política nacional.

La mitad de la población del mundo vive en una costa o cerca de estas, así que las estrategias de resistencia podrían ser muy valiosas, especialmente en las muchas ciudades costeras del mundo.

Estados Unidos está tomando medidas en muchos sectores sociales y económicos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que causan cambio climático y está en transición a una economía de energía limpia.

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