Empoderar a las mujeres de la República Democrática del Congo

¿Qué pasaría si un empresario pudiera ir a un país de alto riesgo e iniciar una cadena ética de suministro empresarial que empodere a la mujer trabajadora?

Matthew Chambers, el fundador de la Chambers Federation, quiere que su empresa sirva de modelo para hacer realidad ese sueño.

Su compañía es también una de las cuatro que han ganado el Premio del Secretario de Estado a la Excelencia Corporativa este año. El premio, establecido en 1999, rinde homenaje a compañías estadounidenses que crean crecimiento económico internacional y a la vez mantienen altos estándares como miembros responsables de las comunidades en las que hacen negocios.

Las iniciativas Fair Congo (Un Congo justo) de Chambers Federation producen chocolate, café y oro en la República Democrática del Congo de manera ética y libre de conflictos.

Con un 90 por ciento de personal femenino, la Chambers Federation se centra en la comunidad y demuestra cómo las mujeres pueden producir bienes con un abastecimiento responsable y una producción ética, según Chambers.

«El abastecimiento responsable puede que suene como algo diferente al empoderamiento de las mujeres, pero estos objetivos están muy relacionados entre sí», dijo Chambers.

La fábrica de chocolate de la República Democrática del Congo fue la primera en establecerse en el país y la primera en ser administrada íntegramente por mujeres. El cacao en grano es cultivado y cosechado por mujeres agricultoras y luego transformado en tabletas de chocolate por mujeres chocolateras. El chocolate es incluso empacado por mujeres.

De la misma manera, el café es cultivado, tostado y vendido por una fuerza totalmente femenina, desde el cultivo hasta el tueste y el empaque.

La producción de oro, que comienza con los hombres en minas certificadas por el gobierno y termina con las mujeres lavando el mineral de oro, ya no se hace con químicos tóxicos. En lugar de procesar el mineral con mercurio y agua regia para eliminar otros metales, el oro permanece aleado con plata.

«No podemos hablar sobre el empoderamiento de la mujer y luego involucrar a las mujeres en la extracción de oro con mercurio», dijo Chambers. «El mercurio afecta más drásticamente a las mujeres y a sus hijos, son los más vulnerables».

El resultado es un negocio que se rige por sus valores e inspira a otros a hacer lo mismo.

«Estamos aquí probando un modelo de negocio que incluye el empoderamiento de las mujeres, el abastecimiento ético y la construcción de una comunidad resistente para que otros puedan replicarlo en otras áreas de alto riesgo», dijo Chambers. «Recibir un rayo de esperanza es algo increíble».