En Estados Unidos, la democracia comienza en las aulas

¿Cuándo empieza la democracia? En Estados Unidos, los niños experimentan la democracia desde el primer grado.

A través de la participación en actividades de grupo, los estudiantes estadounidenses se sumergen en principios democráticos como la capacidad de elegir, el consenso y la libertad de expresión desde una edad temprana.

En las escuelas primarias, los maestros y los alumnos toman decisiones al principio del curso sobre las políticas de la clase que todos seguirán, como, por ejemplo:

  • Ser amable con los demás alumnos.
  • Levantar la mano y esperar el turno de palabra.
  • Hacer las tareas.

A veces votan por tener un líder rotativo en la clase. Esta persona tiene funciones divertidas, como el derecho a elegir el libro que la clase lee durante la hora del cuento o el juego al que jugarán durante el recreo.

A medida que avanzan hacia el instituto o escuela secundaria los estudiantes estadounidenses experimentan más con la democracia participando en las elecciones del consejo estudiantil. Los estudiantes hacen campaña y compiten anualmente por cargos que reflejan los de un gobierno democrático (presidente, vicepresidente, tesorero, etc.).

Los candidatos suelen pronunciar discursos de campaña durante una asamblea escolar. Las promesas de campaña pueden ir desde mejorar la comida del comedor escolar hasta cambiar la mascota del colegio.

Tras las elecciones, los candidatos que reciben la mayoría de los votos forman el nuevo gobierno estudiantil. Se les encomienda la representación de los intereses de todos los estudiantes del campus, incluso de los que no les han votado. Se reúnen con las autoridades de la escuela y abogan por formas de mejorar la vida en el recinto estudiantil.

Grupo de alumnas y profesoras sentadas alrededor de una mesa (© Alastair Pike/AFP/Getty Images)
En Falls Church (Virginia), la profesora de la escuela secundaria Justice, Jennifer Golobic (dcha.), se dirige a las estudiantes del club “Girl Up” en septiembre de 2019, que abastecen los baños de la escuela con toallas sanitarias y tampones gratuitos para impulsar la equidad menstrual. (© Alastair Pike/AFP/Getty Images)

Jenna Cumpston, una alumna de quinto curso de Kentucky, se comprometió (en inglés) a conseguir un nuevo patio de recreo en la escuela cuando se presentó a la presidencia del consejo estudiantil. Ganó las elecciones. Con liderazgo y trabajo en equipo, la escuela recaudó casi 70.000 dólares de empresas locales y socios de la comunidad para construir un nuevo patio de recreo.

Jenna se sintió inspirada para realizar un cambio positivo y duradero en su escuela primaria. “Mi hermana está allí”, explicó Jenna al diario Daily Independent. “Quiero que ella tenga algo cuando me vaya y quiero que todos lo disfruten”.

Algunos otros ejemplos de cómo actúan los gobiernos estudiantiles:

  • En California en 2019 un grupo de estudiantes de primaria convenció (en inglés) al alcalde para que instalara nuevas farolas y aceras para ayudar a los estudiantes a ir y volver del colegio de forma segura.
  • En Arizona, un consejo estudiantil dona (en inglés) cada año cestas de regalo con alimentos, libros y juegos a familias necesitadas. Para la fiesta de Acción de Gracias de 2021, donaron 38 cestas y más de 3.000 dólares en tarjetas de regalo.
  • En Florida en 2021 la presidenta del consejo estudiantil de 15 años de edad, Mahoro Amani, hizo presión (en inglés) sobre las autoridades escolares para que en los baños de la escuela se proporcionaran productos menstruales gratuitos.

En todo Estados Unidos, los consejos estudiantiles crean un impacto positivo en el campus y en sus comunidades. Alzan la voz e inspiran el activismo. Influyen en los gobiernos locales para que se adapten y consideren nuevas políticas. Y aprenden los valores democráticos que guiarán sus carreras después de graduarse.

En Estados Unidos, la democracia comienza en las aulas.