En todo el mundo, las redes sociales ayudan a los propietarios de pequeñas empresas

Jóvenes omaníes en una conferencia (Depto. de Estado)
Un público cautivado en Mascate, Omán, escucha los consejos de mercadotecnia en Internet que Paul Colligan, experto de las redes sociales, les ofrece. (Depto. de Estado)

Incluso antes de que el experto de las redes sociales y mercadotecnia, Paul Colligan (en inglés), llegara a Mascate (Omán), su mensaje ya resonaba entre los jóvenes omaníes que intentan hacerse un lugar en el campo de la tecnología.

Colligan ya estaba al tanto de ello pues había recibido una enorme cantidad de comentarios en árabe en su perfil de Facebook, sus entradas de Twitter (en inglés) y otras plataformas a través de las cuales ofrece consejos sobre cómo atraer la atención hacia nuevos negocios, libros o nuevas ideas.

«Rápidamente aprendí el poder del traductor Google«, dice el consultor oriundo de Portland, Oregón. Los omaníes comparten la fascinación por el modo en que la tecnología ha transformado al mundo occidental. «Y ahora se preguntan, ‘¿cómo podemos replicar este fenómeno?'», sostiene.

Colligan se reunió durante una semana de talleres con más de 150 aspirantes a empresarios del sector tecnológico, dueños de empresas, artistas y estudiantes. En una incubadora de tecnología, Colligan llevó a cabo una sesión de “consultoría rápida” destinada a propietarios de pequeñas empresas.

El autor del éxito de ventas How to Podcast (Cómo difundir contenido multimedia), se sorprendió al ver que la mitad o más de los tecnólogos que asistieron eran mujeres. «Cuando asistes a este tipo de eventos en Estados Unidos, el público es mayoritariamente masculino», señaló.

Hombre hablando delante de un dibujo árabe (Depto. de Estado)
Colligan, experto en el uso de las redes sociales con fines comerciales, habla con jóvenes emprendedores en Mascate. (Depto. de Estado)

«Casi todas las sesiones comenzaban con un ‘bien, sabemos que es preciso estar en Facebook. ¿Qué más debemos hacer?'», comenta Colligan.

A Paul Colligan le hacen la misma pregunta cuando habla con empresarios de Estados Unidos. Y les da el mismo consejo: «El primer paso es preguntarse ‘¿qué es lo que quiero hacer con mi negocio o producto?'». Y el segundo paso es descubrir si existe la tecnología para facilitar las cosas.

«Facebook no ayuda a un negocio que no sabe qué es lo que está haciendo», afirma. La tecnología abre nuevas vías de comercialización. «Podemos realizar anuncios por género, edad y localidad, y apuntar a los jóvenes de entre 25 y 30 años que tienen teléfonos inteligentes», agrega.

Colligan descubrió que la gente muestra aún más entusiasmo por Whatsapp, la aplicación de mensajería móvil de Facebook, que permite a los usuarios mandar mensajes de texto y realizar llamadas en forma gratuita. «Sabían que WhatsApp les permitía ahorrar 25 centavos o un dólar, pero realmente se entusiasmaron al conocer las posibilidades que la aplicación les puede brindar para potenciar sus estrategias de mercadeo».