Estados Unidos devuelve objetos robados a China

Después de hacer su mayor incautación de propiedad privada, 42.000 artefactos de todo el mundo, en una casa de Estados Unidos, el FBI ha comenzado a empacar y enviar muchos de los objetos a la República Popular China, donde pertenecen.

Los objetos chinos, que datan del año 500 a.C., habían sido conservados en la casa rural de Don Miller en Indiana. Miller los había robado en expediciones de excavación en otros países y poco antes de su muerte en marzo de 2015, cooperó con el Equipo de Delitos de Arte del FBI y devolvió aproximadamente 7.000 objetos a esa unidad.

Tres fotos de objetos chinos sobre una mesa (© Sam Riche)
Algunos de los objetos encontrados en una casa de Indiana que han sido devueltos a China (© Sam Riche)

Se identificaron 361 objetos como pertenecientes por derecho al pueblo chino y estos incluyen joyas, jarrones y otros artículos de arte.

El FBI ha trabajado en estrecha colaboración con la Administración Nacional del Patrimonio Cultural de China para lograr la mayor repatriación de bienes culturales de la historia desde Estados Unidos a la República Popular China.

“Los artículos deben ser exhibidos en China para que la gente los vea”, dijo Jun Liu, vicecónsul general del Consulado General de China en Chicago. En una ceremonia de repatriación el 28 de febrero en Indianápolis, Jun elogió la cooperación entre Estados Unidos y China.

Hombre y mujer se dan la mano junto a una mesa en la que hay documentos mientras otras personas observan (© Sam Riche)
Wen Dayan de la Administración Nacional del Patrimonio Cultural de China le da la mano a Kristi Johnson del FBI tras la firma de los documentos de transferencia de objetos a China. (© Sam Riche)

Miller había mostrado a menudo su colección a otros. Pero en 2014, el Equipo de Delitos de Arte del FBI lo descubrió y confiscó los objetos que Miller probablemente había adquirido en contravención de leyes federales estadounidenses y tratados internacionales.

Los objetos representan la belleza de China, y la fe en el arte, pero en su tiempo con Miller fueron reducidos a meras mercancías, dijo Kristi Johnson, jefa de la sección de crimen organizado transnacional del FBI.

Antes de devolverlos a los funcionarios chinos, el FBI catalogó los tesoros culturales con la ayuda de estudiantes de posgrado de estudios de antropología y museología de la Universidad de Indiana-Universidad de Purdue de Indianápolis (IUPUI). Con guía de la profesora Holly Cusack-McVeigh, los estudiantes hicieron inventario y cuidaron los objetos en un almacén con temperaturas controladas.

“Es estupendo devolverlos a sus países de origen”, dijo Emily Hanawalt, estudiante en la IUPUI.

Hombres con guantes manipulan objetos culturales (© Sam Riche)
Paul Kriley (centro) y Josh Ramírez (dcha.) empaquetan cuidadosamente objetos que serán devueltos a China (© Sam Riche)

Hace más de 10 años, Estados Unidos y China firmaron su primer acuerdo bilateral para proteger y preservar el patrimonio cultural. A principios de este año en Pekín, en el 40 º aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y China, la Oficina de Asuntos Educativos y Culturales del Departamento de Estado y sus homólogos chinos actualizaron el acuerdo para continuar la preservación del arte, la identidad y el patrimonio cultural.

El acuerdo, de cinco años de duración, garantiza la cooperación en la incautación y repatriación de bienes del patrimonio cultural exportados ilegalmente así como para terminar con el saqueo de sitios arqueológicos.

Un hombre es entrevistado por la prensa que sostiene micrófonos y cámaras (© Sam Riche)
Hu Bing habla con la prensa durante la ceremonia de devolución de objetos culturales. (© Sam Riche)

Hu Bing speaks with reporters at the cultural repatriation ceremony. (© Sam Riche/State Dept.)Hu Bing, viceadministrador de la Administración Nacional del Patrimonio Cultural de China dijo que este tipo de cooperación muestra “respeto por los derechos culturales y las emociones nacionales de los pueblos de todo el mundo”.

La autora de este artículo es la redactora independiente Andrea Vega Yudico.