Estados Unidos frena el tráfico de antigüedades sirias en el mercado negro

Estatua en medio de ruinas (© AP Images)
Estatua destruida por el ISIS en las afueras del Museo Histórico de Palmira, Siria (© AP Images)

Los terroristas sirios no solo utilizan mazos en los templos antiguos para llevarse las esculturas de los sitios del patrimonio cultural que atacan; además, las venden. Los terroristas saquean monedas, estatuas, placas y otros objetos de incalculable valor para venderlos en los mercados ilegales de Oriente Medio y más allá.

Sin embargo, una nueva ley estadounidense podría impedir que estos tesoros ingresen en los mercados de arte y antigüedades del país.

Según algunos cálculos, el grupo terrorista conocido como Estado Islámico de Iraq y el Levante (ISIL o Daesh) ha recaudado al menos 100 millones de dólares (en inglés) para sus arcas destinadas a la guerra gracias a la venta de antigüedades robadas.

Palmira, declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, es uno de los lugares más afectados por este fenómeno, que incluye la destrucción del famoso Templo de Bel. Si bien el pasado mes de marzo las tropas gubernamentales sirias lograron recuperar la ciudad, el daño ocasionado a los sitios culturales importantes es grave.

«Desde el principio de la rebelión contra el régimen de Assad, en marzo de 2011, los sitios arqueológicos en Siria han sido saqueados a una escala industrial y organizada», informó al Congreso Patty Gerstenblith, profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad DePaul. Gerstenblith preside un panel federal que asesora al presidente Obama y al Departamento de Estado acerca de la protección de patrimonios culturales.

Agregó que se ha informado que ISIL obtiene una tajada de un 20 por ciento de los valiosos artefactos robados de excavaciones arqueológicas.

La Ley de Protección y Preservación del Patrimonio Cultural Internacional (en inglés) amplía las facultades del presidente estadounidense para que este pueda restringir las importaciones de objetos arqueológicos y etnológicos de Siria. En Estados Unidos, una ley semejante ayuda a proteger y preservar las antigüedades iraquíes.

Las restricciones a la importación seguirán vigentes hasta que la crisis en Siria se resuelva y Estados Unidos pueda resolver con el nuevo gobierno de ese país formas de impedir el tráfico de estos tesoros culturales.

«El saqueo de antigüedades es una amenaza directa a la seguridad nacional estadounidense y al patrimonio de la humanidad común”, afirmó Deborah Lehr, una estratega de negocios internacionales que preside la Coalición de Antigüedades.