Forjando la paz en Oriente Medio con el aceite de oliva

La familia de Ayala Noy Meir tiene una pequeña prensa de olivas en el norte de Israel.

Mujer echando aceitunas en una prensa (USAID/Bobby Neptune)
Ayala Noy Meir con la prensa de aceitunas en su operación. (USAID/Bobby Neptune)

Khaled Hasan Hussein Yaseen Al-Juneidi es un ingeniero palestino y es un experto en aceite de oliva.

Hombre revisando las hojas de un olivo (USAID/Bobby Neptune)
Khaled Hasan Hussein Yaseen Al-Juneidi (USAID/Bobby Neptune)

Ambos se conocieron hace cuatro años mediante el proyecto “Aceite de oliva sin fronteras”, financiado por el gobierno de Estados Unidos. Los talleres para las técnicas de producción del aceite de oliva les han unido. La devoción por su profesión que comparten les permitió comprender cuanto podían aprender uno de la experiencia del otro.

Noy Meir dice que los talleres le permitieron conocer a agricultores palestinos y a productores de aceite de oliva, personas con las que antes muy rara vez se encontraba.

Juntos han aprendido acerca de los preparativos para la cosecha, control de parásitos, irrigación suplementaria y el control de calidad mediante seminarios de cata de aceite de oliva, y otras actividades.

En 2013 el proyecto dio lugar a un acuerdo que permitía a los ciudadanos israelíes comprar aceite de oliva palestino, por primera vez en una década. Como resultado los agricultores palestinos aumentaron sus ganancias en 20 millones de dólares en menos de dos años.

Mujer junto a un olivo (USAID/Bobby Neptune)
Noy Meir dice Al-Juneidi le dio muchos consejos sobre cómo fabricar un mejor aceite de oliva. (USAID/Bobby Neptune)

En los cinco años pasados, USAID ha ayudado a más de 2.600 cultivadores palestinos e israelíes a producir un mejor aceite de oliva por medio del proyecto “Sin fronteras”. A cargo de la Fundación del Cercano Oriente, la iniciativa une a agricultores de oliva, operadores de molinos y distribuidores de aceite de oliva por medio de talleres para mejorar sus destrezas agrícolas para incrementar la producción y ganancias del aceite de oliva.

El proyecto es uno de entre varias docenas que USAID apoya por medio del programa de gestión y mitigación de conflictos. En muchos casos esos proyectos reúnen por primera vez a israelíes y palestinos.

“La rama de olivo es un símbolo de paz en el mundo”, afirma Al-Juneidi. “Mi deseo para esta tierra es la paz del olivo”.

Una versión más extensa de esta crónica (en inglés) está disponible en el sitio web de USAID.