Los estadounidenses nacidos entre 1977 y 1994 representan la mayor proporción de adultos jóvenes y la generación de mayor diversidad racial de la historia de Estados Unidos. A medida que trabajan para cambiar el mundo, se inspiran en héroes de los derechos civiles.

Donnel Baird, 33 años, Nueva York, fundador, BlocPower
Su heroína: Diane Nash

(Foto cedida/© AP Images)

BlocPower y sus socios promueven y financian proyectos de eficacia energética en pequeñas empresas, iglesias y escuelas de zonas urbanas. Nuestro emprendimiento sin fines de lucro emplea a trabajadores locales para rehabilitar edificios.

Diane Nash estudió los principios de la no violencia de Gandhi durante 18 meses con el reverendo James Lawson y otros estudiantes universitarios en el Comité Estudiantil de Coordinación de la No Violencia para aprender la manera en que la no violencia podría desmantelar un régimen segregacionista violento en el sur estadounidense. Desafió a los jueces locales y fue voluntariamente a prisión en Alabama, mientras estaba embarazada de ocho meses. Arriesgó su vida para actuar según sus principios para erradicar las leyes de segregación racial «Jim Crow» que mantenían separadas a las personas según su raza.

Nuestra generación puede aprender de la valentía y del ingenio estratégico de Diane Nash para alcanzar resultados de gran magnitud. Espero aprender de su vida a medida que ayudo a las personas a solucionar los problemas de alto índice de desempleo y cambio climático.

Dana Bolger, 23 años, Misuri, cofundadora, Know Your IX (Conoce el Título IX)
Su heroína: Rosa Parks

(Foto cedida/© AP Images)

Soy la coorganizadora de Know Your IX (Conoce el Título IX), una campaña para educar a estudiantes de todo el país sobre sus derechos a asistir a la escuela sin ser acosados ni ser receptores de la violencia sexual según una ley llamada Título IX.

Rosa Parks es principalmente recordada por rehusar el ceder su asiento a un hombre blanco en un autobús, pero para cuando hizo esto, ya llevaba participando desde hace años en el activismo contra la violencia sexual, documentando declaraciones de mujeres negras que habían sido víctimas de hombres blancos.

Parks era mucho más radical que el personaje del cual leí en la escuela secundaria. Se atrevió a criticar las prácticas aceptadas y a exigir lo que parecía imposible. Sabía que el poder no cede nada sin una exigencia, y todos los que intentamos lograr un cambio en la actualidad debemos recordarlo.

Zim Ugochukwu, 26 años, California, fundadora, Travel Noire
Su héroe: Charles Neblett

(Foto cedida/© AP Images)

En 2009, mientras era estudiante de la Universidad de Carolina del Norte-Greensboro, fundé Ignite Greensboro para ayudar a abrir el Museo y Centro Internacional de Derechos Civiles de Greensboro.

Recientemente inicié otro proyecto llamado Travel Noire para ayudar a que más jóvenes de raza negra viajen al extranjero.

Admiro a Charles Neblett, líder del Comité Estudiantil de Coordinación de la No Violencia, quien se sentó en el mostrador de restaurantes “exclusivamente para blancos” en Greensboro, donde asistí a la universidad. No esperó el permiso de nadie para cambiar el mundo. Enfrentó la injusticia sin temor y con determinación, y al hacerlo, me inspiró para continuar luchando contra las injusticias.

Raheem Washington, 19 años, Ohio
Su héroe: Bob Moses

(Foto cedida/© AP Images)

En la escuela secundaria conocí el proyecto llamado Algebra Project, que enseña matemáticas de una manera nueva. (Una vez  fuimos al centro de la ciudad y tomamos fotos de lugares conocidos para utilizarlos para el estudio de conceptos matemáticos). Los maestros me ayudaron a darme cuenta de que podía asistir a la universidad, y tomé una decisión difícil al dejar de jugar al fútbol para concentrarme en los estudios. Durante cinco años he sido tutor de chicos en la escuela elemental como parte del Proyecto de Jóvenes.

Respeto a Bob Moses, que comenzó el Proyecto Álgebra. Durante la década de 1960, fue un líder del Comité Estudiantil de Coordinación de la No Violencia y ayudó a personas negras a inscribirse para votar en el sur de Estados Unidos. Como él deseo ayudar a mi comunidad y a mi país. Moses incorporó los derechos educativos en el movimiento de derechos civiles. Todos los estadounidenses merecen una educación y él merece mucho crédito.

Erika Duthely, 28 años, Nueva York, abogada de intereses públicos
Su heroína: Shirley Chisholm

(Foto cedida/© AP Images)

Garantizar que todos tengan igual acceso a nuestro sistema jurídico es absolutamente necesario para proteger a nuestros ciudadanos más vulnerables. Ayudo a estadounidenses a resolver sus reclamaciones ante un tribunal de justicia.

Mi inspiración son los numerosos personajes y activistas de los derechos civiles, pero si tuviera que elegir, elegiría a la ya fallecida Shirley Chisholm, quien se desempeñó como congresista durante siete períodos electorales. Era inteligente, apasionada y preparó el terreno para que las mujeres de raza negra desempeñaran una función importante en la política (nada menos que en mi estado de Nueva York). La vida de Chisholm me inspira en la lucha por los objetivos personales y en mi lucha por los derechos civiles.

Maya Thompson, 23 años, Maryland, becaria, Biblioteca del Congreso
Su héroe: Simeon Booker

(Foto cedida/© AP Images)

Fui presidenta de la oficina de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP) en mi escuela secundaria y en la universidad me concentré en estudios africanos. Ahora trabajo en la colección “Voices of Civil Rights” (Voces de los derechos civiles) en la Biblioteca del Congreso, organizando las cartas sobre la segregación racial escritas durante la era de los derechos civiles. Los relatos de los testigos de la historia ayudan a futuras generaciones.

Me inspira el periodista Simeon Booker, cuyos relatos en la revista Jet se hubieran perdido en la historia si no hubiera tenido el valor de dirigir nuestra atención hacia estos. Asumió riesgos porque sabía de la importancia de los asuntos en cuestión. Informó sobre el asesinato de un adolescente negro, llamado Emmett Till; la historia y las fotografías del cadáver de Till hicieron que el mundo despertara ante las atrocidades que sucedían y que muchos ignoraban.

Recientemente, tuve el honor de conocer al Sr. Booker. Me habló sobre los peligros que enfrentó hace décadas y me conmovió cuando relató que no siempre sabía si podría comer mientras trabajaba, porque, siendo un hombre negro, en muchos lugares no podía ingresar en las tiendas o restaurantes. Debemos recordar todo lo que damos por descontado y debemos seguir luchando en favor de la justicia para las personas marginadas.

[Nota del editor: Adaptado de EJ|USA, edición de febrero de 2014].

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