Las leyes poco claras de los regímenes autoritarios hacen que cualquiera sea sospechoso

Mujer con el pelo muy corto rodeada por agentes de la ley (© Mark Schiefelbein/AP Images)
Oficiales rodean a Li Wenzu en Pekín en 2018 mientras ella protesta por el trato que recibe su marido, el abogado de derechos humanos Wang Quanzhang. Wang fue condenado en diciembre de 2018 por “subversión ante el poder del Estado”, según el último Informe del Departamento de Estado sobre Derechos Humanos en China. (© Mark Schiefelbein/AP Images)

Para que las leyes sean justas, deben ser claras. Los ciudadanos deben saber lo que está y no está en contra de la ley. Un lenguaje preciso ayuda a asegurar que las leyes se apliquen de manera justa.

Pero algunos países se aprovechan de sus leyes poco claras. El gobierno chino encarcela regularmente a sus ciudadanos por el delito ampliamente definido de “entablar peleas y provocar problemas“. Y el régimen iraní utiliza sus propias leyes vagas para encarcelar a las mujeres por “propaganda contra el Estado” por simplemente negarse a llevar un hijab.

La Constitución de Estados Unidos protege a los ciudadanos estadounidenses de este problema. Cualquier ley que no sea específica viola la garantía de la Quinta enmienda de la Constitución de Estados Unidos de que a ninguna persona “…se le privará de la vida, la libertad o la propiedad sin el debido proceso legal”.

Proteger el debido proceso

Una mujer con un pañuelo en la cabeza es introducida en un vehículo policial (© AP Images)
El régimen iraní ha encarcelado a mujeres que protestaron contra una ley obligatoria sobre el “hiyab”, acusadas de “propaganda contra el Estado”. La policía detuvo a esta mujer en Teherán en 2007 por llevar un “hijab” que no estaba bien ajustado. (© AP Images)

En 2015, el Tribunal Supremo de Estados Unidos explicó cuando se considera una ley demasiado vaga:

“El gobierno viola esta garantía [del debido proceso] al quitarle a alguien la vida, la libertad o la propiedad en virtud de una ley penal tan vaga que no proporcione a la gente común una notificación justa de la conducta que castiga, o que no contenga normas de modo que invite a la aplicación arbitraria”, según escribió el juez Antonin Scalia.

Mientras tanto, en China, activistas como Huang Xiaomin han sido arrestados por pedir que se elija a los líderes del partido. Otros fueron arrestados por plantear preocupaciones ambientales o de derechos humanos o por ejercer el periodismo. Todos, aparentemente, habían “provocado problemas”.

Timothy Sandefur, del Instituto Goldwater de Arizona, describe las leyes vagas de esta manera: “La vaguedad convierte la ley en una espada que pende sobre las cabezas de los ciudadanos, y dado que los funcionarios del gobierno pueden elegir cuándo y cómo hacer cumplir sus propias interpretaciones de la ley, la vaguedad les da el poder de tomar sus decisiones por motivos injustos o discriminatorios”.