En diciembre de 2015, casi 200 países alcanzaron el acuerdo sobre el clima más completo que se haya producido nunca. El presidente Obama lo calificó de “ambicioso, con cada país estableciendo y comprometiéndose a sus propios objetivos, incluso teniendo en cuenta las diferencias entre las naciones”.

Las promesas individuales constituyen la esencia del acuerdo de París. Algunas como las de Estados Unidos (en inglés), la Unión Europea (en inglés) y Brasil (en inglés) entre otros, reducirán las emisiones de dióxido de carbono llegando a niveles por debajo de los de 2010 para el año 2030.

Gráfica que muestra las emisiones en 2010 y las promesas de reducción de estas de China, Estados Unidos, India, la U. E., Rusia y Brasil (Depto. de Estado/Jamie McCann)
(Depto. de Estado/Jamie McCann)

Las promesas de otros países reflejan sus cirscunstancias y capacidades exclusivamente, Aunque que en general las emisiones de China (en chino) y de la India (en inglés) aumentarán, el aumento será más reducido de lo que se anticipaba como “normal” respecto a los niveles proyectados para 2030 y por tanto contribuirán a unas reducciones globales significativas.

Muchos acreditan el desencadenamiento del impulso mundial para el acuerdo de París al anuncio conjunto (en inglés) sobre las metas climáticas clave que hicieron Estados Unidos y China a finales de 2014.

El secretario de Estado John Kerry dijo que esta es una tremenda victoria para todos nuestros ciudadanos, y agregó que el mundo se ha unido en torno a un acuerdo que nos permitirá “forjar un curso nuevo, un curso sostenible” inteligente y responsable para nuestro planeta.

Mientras cada país vaya cumpliendo con su promesa, informará cada cinco años sobre su progreso. Todos intentarán diferentes medios: algunos países intentarán utilizar nuevas fuentes de energía (en inglés), otros la renovación de los bosques; y con tantas mentes creativas que participan en el esfuerzo es seguro que nuevas e interesantes tecnologías serán parte de la solución.