Limpiar bombas allana el camino para nuevos comienzos

El distrito Sinjar de Iraq, hogar de los yazidi, fue diezmado por ISIS durante su intento de genocidio contra esta minoría religiosa.

Aunque ISIS ha sido expulsado de la región, y el pueblo yazidi quiere regresar a sus hogares, todavía quedan restos del terror de ISIS en forma de minas terrestres y municiones sin explotar.

La última versión de “Caminar por la Tierra con seguridad” (en inglés), el informe anual del Departamento de Estado sobre los esfuerzos de remoción de minas, destaca a 11 equipos financiados por Estados Unidos que trabajan en Sinjar para extraer bombas de casas y tierras de cultivo.

«Estos equipos están desempeñando un papel fundamental en la eliminación de los peligros de explosivos dejados por ISIS», dijo Solomon Black, de la Oficina de Extracción y Reducción de Armas del Departamento de Estado de Estados Unidos.

Trabajadores cargan equipos para desactivar minas (MAG)
Un equipo se prepara para un día de extracción de mortíferas bombas de ISIS en Sinjar (Iraq). (Foto cedida por MAG)

Dijo que organizaciones asociadas como el Grupo de Asesoría sobre Minas (MAG) están «permitiendo a las comunidades yazidi desplazadas … volver a sus tierras ancestrales y reconstruir sus vidas a salvo de las bombas enterradas de ISIS».

La publicación de este año coincidirá con el Día Internacional de Sensibilización sobre el Problema de las Minas el 4 de abril.

Caminar por la Tierra con seguridad

Estados Unidos ofrece el mayor apoyo financiero del mundo a los esfuerzos por destruir el excedente de armas convencionales, mal protegidas o en riesgo, y han invertido 3.400 millones de dólares en más de 100 países en los últimos 26 años.

Un grupo de personas cargan una mina amarrada a largos palos (MAG)
Un equipo extrae cuidadosamente una bomba sin explosionar en Laos. (MAG)

El año 2018 marcó el punto medio de un plan trienal que invertirá 90 millones de dólares en la eliminación de municiones sin estallar en Laos. Estos fondos se proporcionan en apoyo del objetivo del gobierno de Laos de eliminar la munición sin estallar como barrera al desarrollo nacional para 2030.

Las guerras de Indochina de las décadas de 1960 y 1970 dejaron a Vietnam, partes de Camboya y Laos con algunas de las concentraciones más altas de artefactos explosivos sin detonar del mundo, muchos de ellos procedentes de Estados Unidos durante la guerra de Vietnam, así como de los Jemeres Rojos, la Real Fuerza Armada de Camboya (RCAF) y los ejércitos vietnamita y tailandés.

Comenzando con Vietnam en 1993, Estados Unidos ha aportado 528 millones de dólares para proyectos de extracción de minas en la región. El Departamento de Estado atribuye a esta labor el haber ayudado a despejar el camino para que crezcan relaciones bilaterales positivas entre antiguos adversarios.