A medida que se acerca el final del paso de Obama por la presidencia, comienza la enorme tarea de reunir y preservar el historial de su mandato.

Los camiones a tracción con cajas repletas con los memorándums, notas escritas a mano, horarios y otros documentos de la Casa Blanca comenzaron a salir de Washington a fines de octubre. Esto necesitará de 24 convoyes para trasladar los que ha sido denominado el “ático presidencial”. Y todavía queda mucho más de lo que hay en los camiones.

Los camiones se dirigen la sede temporal de la Biblioteca Obama en Illinois, hasta que la biblioteca permanente sea abierta en 2012 en Chicago. Será la décimo cuarta biblioteca presidencial, parte de la Administración Nacional de Registros y Archivos (en inglés), que guarda todo, desde los mensajes telefónicos a los regalos enviados por jefes de Estado y otros.

Cuando los embarques lleguen a Illinois desde la Casa Blanca las cajas con los registros quedan selladas hasta el mediodía del Día de la Inauguración.

“Los Archivos Nacionales legalmente no son propietarios de nada hasta ese momento del día”, dijo Brooke Clement, archivista supervisora de la Biblioteca Obama. Luego de ello la biblioteca comienza a catalogar los registros, algo que puede tardar años.

Los registros presidenciales son preservados por razones de transparencia, de manera que haya documentación sobre cómo el líder del país y aquellos en su administración tomaron las decisiones que guiaron la política de Estados Unidos.

“Si uno está en la Casa Blanca, el público tiene acceso a cualquier cosa que uno haga”, dijo Tom Putnam, director interino de la Oficina de Bibliotecas Presidenciales en los Archivos Nacionales.

Hasta la Ley de Registros Presidenciales de 1978 (en inglés), los papeles presidenciales eran considerados como su propiedad, y el presidente podía donarlos a quién quisiera. La ley hizo públicos los registros presidenciales y estableció una estructura legal para que los presidentes gestionen sus registros.

Tuit:
Biblioteca George W Bush @GWBLibrary
#Moda #PrimeraDama #viernes #Regalosinteresantes. Cartera de fiesta con diseño elaborado regalada a Laura Bush por Emine Erdogan, la esposa del primer ministro de Turquía. http://goo.gl/G8p2bJ
12:03 horas – 9 de diciembre de 2016
(Enlaces en inglés)

Los regalos a los presidentes, como muchas de las pelotas de baloncesto autografiadas que Obama ha recibido durante estos años, también quedarán guardados en la biblioteca.

En las Bibliotecas Presidenciales hay muchas otras cosas más raras que las pelotas de baloncesto (en inglés). La biblioteca del presidente Ford incluye una versión de la Declaración de la Independencia deletreada con macarrones. Un pisapapeles hecho con cáscara de coco en el que el presidente John F. Kennedy talló un mensaje de rescate cuando era teniente en la Armada de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial está guardado en la Biblioteca Kennedy.

La cantidad de regalos que llegan a las bibliotecas ayuda a demostrar la diferencia entre el trabajo que realizan el presidente, la primera dama y otros ciudadanos privados. “Si a una primera dama le regalan una pieza de joyería, ¿es para ella?”, puso Putnam como ejemplo. “La respuesta es generalmente no, ella la puede lucir mientras sea primera dama, pero luego va a entregar a la biblioteca presidencial”.

Tuit:
Biblioteca Clinton @WJCLibrary
Mañana se celebran los 75 años del ataque a Pearl Harbor. Esta bandera ondeó en el monumento conmemorativo al “USS Arizona” y fue cedida a WJC #PearlHarbor75
14:15 horas – 6 de diciembre de 2016
(Enlaces en inglés)

Además de registros en papel la presidencia de Obama incluye grandes cantidades de material digital y medios sociales. Mientras que la cantidad de registros para cada administración presidencial sucesiva ha aumentado, la digitalización de la presidencia moderna (en inglés) implica menos papel y más datos. Junto a los correos electrónicos hay millones de horas de vídeo, fotografías y mensajes en las redes sociales que serán parte de la Biblioteca Obama. En total hay alrededor de 200 terabytes de datos, suficientes para llenar 30 000 discos DVD.