Los estadounidenses son libres de vivir donde elijan

Si usted es un estadounidense que vive en Maine que acaba de conseguir un trabajo en una ciudad grande en Misuri, usted tendrá que cumplir algunas tareas. Usted tendrá que empaquetar sus pertenencias, conseguir una vivienda e investigar las tarifas y servicios en esa ciudad.

Pero no tendrá que preocuparse de consultar con el gobierno federal sobre el traslado.

La situación es muy diferente para la gente que vive en China, que deben guiarse por el restrictivo sistema conocido como “hukou”, del Partido Comunista Chino, que inscribe a las familias y limita la migración rural al sector urbano.

Pareja frente a una escultura con la forma de Texas, con un hombre sujetando un teléfono portátil para hacerse una autofoto (© David J. Phillip/AP Images)
Gus y Mia Davis, que se están trasladando de Washington a San Antonio, se toman una foto durante una parada de descanso en la ruta. (© David J. Phillip/AP Image)

Los estadounidenses siempre han gozado de libertad de movimiento. Cuando se trasladan probablemente envíen al Servicio Postal de Estados Unidos una nota con su nueva dirección para que se le remita su correo. Registran cualquier vehículo motorizado que tengan en el departamento de vehículos motorizados de su nuevo estado. Y si son elegibles se inscriben para votar en su nuevo condado o ciudad.

Tendencias en los traslados

Antes de la pandemia de COVID-19 las ciudades más grandes de Estados Unidos iban experimentando un crecimiento más lento de población y, en algunos casos, hasta pérdidas. Mientras tanto, según un informe (en inglés) de William H. Frey, demógrafo en la Institución Brookings, los vecindarios suburbanos vieron un crecimiento más rápido en la década previa.

Al comenzar la pandemia hubo informes de prensa sobre el hecho de que cada vez más gente dejaba las ciudades para irse a las áreas suburbanas o a zonas más rurales. Algunos estadounidenses más acomodados se han trasladado a segundas viviendas para gozar del espacio abierto, dejando temporalmente vacíos sus apartamentos en la ciudad. Otros, por necesidad, han terminado sus contratos de alquiler en las ciudades y se han trasladado a otros lugares para vivir con miembros de su familia, o con amigos para ahorrar dinero.

Frey no puede decir si los traslados netos fuera de la ciudad seguirán manteniendo su paso en los años venideros. Incluso la historia reciente, dice, estará clara mientras el gobierno no divulgue los datos del censo de 2020. (El censo en Estados Unidos, que se hace cada diez años, es para contar a la gente que vive en los 50 estados y los cinco territorios de Estados Unidos, señalando su ubicación incluyendo pequeñas áreas geográficas).

“La gente hace cosas de una manera temporal cuando se presenta algo como una pandemia, lo que no necesariamente indica qué es lo que ha de ocurrir en el futuro”, agregó refiriéndose a las tendencias en la migración.

Sus traslados, sean temporales o permanentes, reflejan sus propias decisiones particulares sobre cómo y dónde ellos quieren vivir.