Los estadounidenses votan por mucho más que un presidente en noviembre [gráfica informativa]

La elección presidencial será la principal atracción cuando los estadounidenses acudan a los centros de votación el 3 de noviembre. Pero el día de las elecciones en Estados Unidos le concede al votante la posibilidad de decidir muchas otras cosas.

Se elegirán líderes a nivel federal, estatal y local; y las decisiones políticas serán directamente sometidas a votación bajo un sistema de incluir iniciativas en la papeleta que permite a ciudadanos de muchos estados decidir sobre temas que puedan afectar su vida diaria.

Además de elegir un presidente

Este año, a nivel federal, los votantes elegirán al presidente de Estados Unidos, a 35 miembros del Senado de Estados Unidos y a los 435 miembros con voto de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. (Los senadores sirven durante seis años, por lo que en cada ciclo electoral se eligen alrededor de un tercio de los 100 escaños. El escaño de cada representante está sujeto a elecciones cada dos años, en los años pares).

A nivel estatal, once gobernadores están sujetos a voto este año, y también serán elegidos más de 5.000 escaños legislativos estatales.

Gráfico que muestra los cargos a elegir en Estados Unidos a nivel federal y estatal en 2020 (Depto. de Estado/B. Insley)
(Depto. de Estado/B. Insley)

“Lo que un presidente haga día a día no afecta la vida de la gente de la manera que lo hacen los gobiernos a nivel local y estatal”, dijo Stella Rouse, profesora de gobierno en la Universidad de Maryland y directora del Centro para la Democracia y la Participación Civil. “La mayor parte de las leyes que se promulgan son promulgadas a nivel estatal”. Es por eso que las elecciones estatales de este año son particularmente importantes.

Lo que es más, los legisladores recién elegidos tomarán parte en una nueva demarcación de las líneas que determinan los distritos congresionales. Es un ajuste que se hace cada 10 años (basado en el censo de cada decenio) que puede ayudar a un partido o al otro. “Realmente importa quién controla la legislatura estatal”, dice Josh Chafetz, profesor de derecho en la Universidad de Cornell.

Los funcionarios estatales electos son importantes cuando los acuerdos entre funcionarios electos (a nivel nacional) se atascan en Washington y demoran la legislación federal. “Debemos fijarnos en los estados. Están llenando el vacío al aprobar políticas”, en áreas como la inmigración, según Rouse.

Los funcionarios locales como los alcaldes y los miembros de los concejos municipales reciben más consideración durante un año de elección presidencial, dado que la concurrencia de votantes es alta.  Eso es bueno porque estos gobiernan sobre temas que les importan a los votantes, como la reparación de las calles, mejoras a las escuelas locales y si la economía recibe un impulso.

Políticas por el pueblo

Veinticuatro estados también les permiten a los votantes sobrepasar a los funcionarios elegidos y dar su opinión propia en temas por medio de iniciativas incluidas en la papeleta. Las iniciativas se hicieron populares en 1978 cuando los votantes de California recortaron los impuestos a la propiedad bajo lo que se llamó “Propuesta 13”. Otras medidas que han sido aprobadas en algunos estados han hecho más estrictas las leyes sobre las armas, elevaron el salario mínimo para los trabajadores y crearon comisiones independientes para supervisar la modificación de los distritos.

Rouse comentó que la lógica detrás de las iniciativas incluidas en la papeleta es darle más poder al pueblo. Pero el costo de hacer campañas para las iniciativas, incluyendo el pago de abogados para elaborar los textos y la compra de publicidad, se ha hecho tan caro que actualmente son menos accesibles para las personas.

¿Cómo gobernarán los ganadores?

El sistema de Estados Unidos para compartir el poder entre los diferentes niveles del gobierno se basa en la Constitución, que divide el poder entre funcionarios estatales y federales, y los estados comparten su autoridad con el gobierno local.

“Hay algunas cosas que se deben coordinar a nivel nacional” dijo Chafetz, como la defensa nacional. “Hay muchas otras políticas las cuales no hay razón para que sean uniformes en todas partes. Lo que el federalismo hace, en teoría, es permitir ambos”.

Por ejemplo, los votantes pueden elegir un nivel más alto de servicios e impuestos más altos en sus estados, mientras que los votantes de otros estados pueden optar por lo opuesto.

El federalismo puede conducir a un conflicto entre los que ocupan cargos estatales y nacionales, pero también conduce a mejores políticas, de acuerdo con Rouse. “Dividir la fuerza y el constante tira y afloja entre el gobierno nacional y los gobiernos estatales es algo bueno”, comentó. “Cuando uno pasa por ese proceso el resultado es la mejor política que uno puede obtener”.