Los planes del Kremlin para arremeter contra las libertades en Internet hace poco impulsaron a miles de manifestantes a salir a las calles de Moscú y de otras ciudades.

Una medida propuesta por el gobierno, por medio de la cual todo el tráfico en Internet sería canalizado por servidores controlados por el Estado, lo que permitiría al gobierno desconectar el internet en Rusia del resto de la red global.

Los críticos del proyecto de ley dicen que de ser aprobado favorecerá la censura y el despliegue sobre Rusia de un “telón de acero en línea electrónica”, que aísle a sus ciudadanos del resto del mundo.

Esta no sería la primera vez que Rusia atacara las libertades en Internet. A principio de este mes la Duma aprobó, y el presidente Vladimir Putin promulgó, dos leyes por medio de las cuales se multaría a emisoras e individuos que publiquen noticias en línea electrónica con críticas o insultos al gobierno.

Las autoridades también bloquearon el acceso a ciertos sitios electrónicos y a servicios para cifrar mensajes, como Telegram.

Tuit:
Emily Sherwin @EmilyCSherwin
Uno de los manifestantes en la protesta de hoy en favor de las libertades en Internet sujeta un “icono” sagrado de Pavel Durov, el creador de #Telegram. Los controladores de los medios de comunicación en Rusia trataron infructuosamente de bloquear ese servicio por no revelar sus claves de cifrado a los servicios de seguridad.
8:40 horas – 10 de marzo de 2019
(Enlaces en inglés)

El proyecto de ley ya ha superado la primera de las tres lecturas en la Duma, la cámara baja en el parlamento. De ser aprobado tendrá que ser ratificado por la cámara alta del parlamento, y luego por Putin.

Las manifestaciones comenzaron en Moscú, Khabarovsk y Voronezh habiendo sido oficialmente autorizadas. Un pequeño grupo de activistas hizo una manifestación en San Petersburgo.

La autora de este artículo es la redactora independiente Lenore T. Adkins, y está basado en informes de Prensa Asociada (AP).