Mujeres estadounidenses de origen árabe: Dejan su huella y comparten sus relatos

Retrato en blanco y negro de Juman Doleh-Alomary (Foto cedida por el Instituto para la Política y el Entendimiento Social)
Juman Doleh-Alomary (Foto cedida)

Por todo el país las mujeres estadounidenses de origen árabe están abriendo negocios y haciendo carreras en apoyo de sus comunidades y alentando a otros. He aquí el relato de tres mujeres que han forjado su propio camino y se han comprometido para ayudar a los demás.

Juman Doleh-Alomary es directora de auditoría para la tecnología informática en la Universidad Estatal de Wayne, en Detroit. Es expresidenta y actual miembro de la junta ejecutiva del Consejo empresarial de mujeres estadounidenses de origen árabe (en inglés).

Lograr éxito en una industria en la que apenas el 11 por ciento de la fuerza laboral está formada por mujeres (en inglés) es impresionante; pero Doleh-Alomary dice que el desafío más grande que tuvo que superar “fue emigrar aquí con mi familia y tratar de encajar”.

“Ser la embajadora de mujeres estadounidenses de origen árabe es siempre algo que me apasiona”. Sus modelos a seguir incluyen a su madre y a su abuela, que le enseñaron a ser fuerte e independiente, y a Marcy Klevorn, la oficial jefa informática en la compañía Ford Motor, donde Doleh-Alomary solía trabajar.

Doleh-Alomary es mentora de mujeres estadounidenses de origen árabe y trabaja con organizaciones como “Community Helpers” (Ayudantes de la Comunidad), que se dedica a asentar a refugiados en Michigan.

Tres mujeres ante una pared decorada con arte (Foto cedida por Zeena Altalib)
Zeena Altalib (centro) (Foto cedida)

Zeena Altalib es fundadora y directora ejecutiva de Primo Moda (en inglés), una tienda de ropa para mujeres que ofrece ropa discreta sin sacrificar estilo.

Altalib comentó a Arab News (“Noticias árabes”, en inglés), que se interesó en la moda y el diseño cuando era una niña y crecía en Iraq. Su madre le enseñó a coser y comenzó haciendo ropa para sus muñecas.

Su familia se trasladó a Virginia, donde estableció Primo Moda. Dijo que “en el año 2005 era extremadamente difícil encontrar ropa discreta pero con estilo en el mercado de la moda”, y que por ello se decidió a hacer su propia ropa.

Ella se refiere a Jadiya, la esposa del profeta Mahoma, como su inspiración femenina. “Era una prominente mujer de negocios y tenía ideas muy avanzadas y sobre la aplicación de los conceptos de negocios”, indicó Zeena.

Ahora dirige un negocio internacional que vende en Europa, Oriente Medio y Asia, y se ha ampliado más allá de su audiencia inicial. “He recibido muchos comentarios y correos electrónicos de damas judías y cristianas que han comprado mis ropas”, declaró a Arab News.

Ahora está dedicando sus esfuerzos a “consultas y talleres que apoyan a los empresarios globales que comienzan e introducen en el mercado sus negocios y a sí mismos”.

Hazami Barmada (retratada a la izquierda en el tuit de abajo) es una empresaria social en Washington. Es cofundadora de Iniciativa de Empoderamiento Árabe Al-Mubadarah (en inglés), una organización que aprovecha la experiencia mundial de expatriados árabes para fomentar el desarrollo económico en el mundo árabe.

Es importante confrontar los estereotipos, dice Barmada. Por ejemplo muy poca gente sabe que muchas muchachas árabes se dedican a la codificación en computadoras y al empresariado tecnológico. “Esto está ocurriendo en toda la región”.

Tuit:
Dr. Debbie Almontaser @DebbiAlmontaser
Agradable encuentro con @HazamiBarmada en la cena para el primer ministro de Turquía #inspiringwomen
20:18 horas – 25 de septiembre de 2015
(Enlaces en inglés)

Sus propios mentores “fueron personas que me impulsaron a entender mi propia agencia y capacidad”, dice Barmaza. “Con frecuencia nos vemos buscando respuestas y tratando de darle sentido a lo que ocurre en nuestro alrededor, … pero fueron mis mentores los que me dijeron que frenara, me sentara tranquila y pensara en lo que ocurre. Gran parte de nuestro éxito se debe a nuestra propia voz interna”.

Ella aconseja a otros que apoyen el desarrollo social estudiando lo que ya está ocurriendo en áreas en las que ellos quieren hacer cambios; a encontrar grandes ideas que no han sido adecuadamente aplicadas “y a mirar a su alrededor para identificar a aliados y colaboradores” que puedan ayudar a que esas ideas tengan éxito, dijo.

Lauren Monsen contribuyó a esta crónica.