Las 10 ganadoras del Premio Internacional a las Mujeres de Coraje otorgado por el Departamento de Estado están orgullosas de saber que han ayudado a mejorar las vidas de muchas personas, aun cuando al hacerlo algunas de ellas arriesgaron sus puestos de trabajo, su reputación y hasta sus vidas.

La embajadora en misión especial de Estados Unidos para Asuntos Mundiales de la Mujer, Catherine Russell, declaró en la ceremonia de entrega de premios el 6 de marzo (en inglés) que las mujeres galardonadas representan el excelente y valiente trabajo que están haciendo las mujeres en todo el mundo.

«Como las maravillosas mujeres de coraje que se encuentran aquí hoy, cualquier niña puede ser la que trabaje por la paz, la que cuide al enfermo, la que cambie leyes y nociones de género anticuadas, la que se enfrente al extremismo sin miedo o pilote un avión. Cualquier niña puede ser la que se convierta en una mujer de coraje», afirmó Russell.

(vídeo en inglés)

Estas son las ganadoras de 2015:

  • Niloofar Rahmani, capitana de la Fuerza Aérea de Afganistán, es la primera mujer en su país en pilotar una aeronave de ala fija. Perseveró en su entrenamiento a pesar de las amenazas de muerte que recibió de los talibanes y de la oposición de su familia en general.
  • Nadia Sharmeen, de Bangladesh, periodista y activista por los derechos de la mujer, fue casi muerta por una multitud hostil cuando cubría una manifestación organizada por fundamentalistas. En lugar de concluir su carrera cuando sus directores se negaron a cubrir sus gastos médicos, Nadia continúa informando sobre manifestaciones conservadoras para una nueva estación televisiva.
  • Rosa Julieta Montaño Salvatierra, fundadora y directora de la Oficina Jurídica para la Mujer, una organización boliviana de la sociedad civil para mujeres, ayudó a transformar los derechos de la mujer en su país al brindar asistencia legal a más de 30.000 sobrevivientes de violación, abuso sexual o violencia intrafamiliar.
  • May Sabe Phyu, directora de la Red de Igualdad de Género en Birmania, ha liderado esfuerzos para acabar con la discriminación hacia las mujeres y las minorías étnicas y religiosas a pesar de sufrir acoso, multas y acusaciones penales. Después de la violencia étnica de 2011 en la provincia de Kachin, May Sabe Phyu estableció redes de paz e insistió en que la mujer tuviera un papel en la reconstrucción posconflicto.
  • Béatrice Epaye, presidenta de la Fundación Voix du Coeur (Voz del Corazón) en la República Centroafricana, fue blanco de los rebeldes de Seleka porque buscó maneras de brindar refugio seguro a niños abandonados que, de otra manera, habrían sido forzados a unirse a los rebeldes. Se expresó en favor de la paz y la reconciliación mientras protegía a los más vulnerables de su país.
  • Marie Claire Tchecola, enfermera y activista de Guinea, es una sobreviviente de la enfermedad del ébola. Luego de que la expulsaran de su casa y de ver cómo sus amigos la evitaban, se convirtió en una acérrima defensora de otros sobrevivientes de la enfermedad que deben enfrentar el estigma social.
  • Sayaka Osakabe fundó la Red Matahara en Japón para acabar con el acoso a mujeres embarazadas en los ámbitos laborales de su país. Con su trabajo, ayudó a que las mujeres dejaran de enfrentar una decisión forzosa entre familia y carrera, y transformó la conversación acerca de los papeles de la mujer en la fuerza laboral de Japón.
  • Arbana Xharra, jefa de redacción de Zeri (uno de los principales diarios de Kosovo), expuso la corrupción, el soborno y los lazos existentes entre grupos extremistas y organizaciones e imanes locales. A pesar de recibir amenazas de muerte, Xharra forzó al gobierno a abordar los asuntos que ella puso al descubierto.
  • Tabassum Adnan fundó la organización Khwendo Jirga (Concejo de Hermanas) en Pakistán, la cual pretende acabar con los llamados asesinatos de honor, los ataques con ácido y la práctica de la swara (costumbre de intercambiar mujeres para resolver disputas). Fue la primera mujer invitada a participar en la gran asamblea (jirga) tradicionalmente masculina.
  • Majd Chourbaji, directora de relaciones externas de la organización siria Women Now for Development Centers (Centros “Mujeres ahora por el desarrollo”), defendió los derechos de los prisioneros mucho de antes de verse ella misma encarcelada. Trabajando tras las rejas, instruyó en la construcción de la paz, impartió capacitación cívica y organizó a 150 compañeras de prisión en la declaración de una huelga para exigir el debido proceso jurídico.

Estas mujeres «siguieron adelante porque para ellas, quedarse calladas simplemente no es una alternativa», señaló la primera dama Michelle Obama (en inglés) en declaraciones preparadas. «Para ellas, dar la espalda a las injusticias que ven es simplemente imposible».

Las ganadoras también representan el poder de la educación, declaró la primera dama, pero agregó que hay 62 millones de niñas en el mundo que actualmente no asisten a la escuela.

La iniciativa Let Girls Learn (Que las niñas aprendan) pretende promover la educación de las niñas. En el lanzamiento del programa, Michelle Obama destacó que el poder de la educación transforma no solo la vida de mujeres y niñas, sino también sus familias, sus comunidades y sus países.