Tres oficiales de policía que lucharon en forma exitosa contra crímenes motivados por el odio en su ciudad natal de Atlanta compartieron recientemente sus experiencias en la Academia Internacional de Policía (ILEA) en Bangkok.

Los oficiales Eric King, Miguel Lugo y Kathleen Carozza llevaron a cabo una clase de capacitación para policías y fiscales del sudeste asiático. Según King, la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado los reclutó porque “quería que se estableciera un diálogo con los efectivos que se encontraban [patrullando] a nivel local; los que realmente hacen el trabajo, desde la llamada a la investigación hasta el contacto con las víctimas”.

Oficial hablándole a una familia en un centro comercial (Foto cedida por Miguel Lugo)
Oficial Miguel Lugo de servicio en Atlanta (Foto cedida)

La capacitación abarcó delitos basados en el prejuicio contra la raza, la religión, la condición social y las discapacidades, y estuvo enfocado principalmente en crímenes contra la comunidad lesbiana, gay, bisexual, transexual e intersexual (LGBTI). En las clases se examinaron cuestiones como la capacitación de los oficiales, la respuesta a la escena del crimen y la asistencia a la víctima, entre otros asuntos.

“Todo marcha bien hasta que abordamos la cuestión LGBT”, afirma King. “Ahí todo siempre se vuelve incómodo”. Lo mismo ocurre en Estados Unidos. Pienso que a menudo nos asusta el hecho de decir algo inapropiado que pueda ofender a alguien. Tenemos que decirles a las personas: ‘Esta es la razón por la cual estamos teniendo esta conversación. Esta es la razón por la cual estamos aquí. Queremos que ustedes nos hagan las preguntas para así poder corregir estas cuestiones. Y si no tenemos las respuestas, las averiguaremos para compartirlas con ustedes’”.

La capacitación hizo hincapié en la importancia de que la comunidad participe con la policía para la prevención de crímenes motivados por el odio. “Los oficiales deben conocer las culturas que están patrullando”, sostiene Lugo. “La comunidad no debe ver a la policía solo cuando ocurre algo malo”.

Nixon Frederick, director de ILEA en Bangkok, sostiene que un problema en muchos países, incluido Estados Unidos, es que los oficiales no comprenden el panorama general de los crímenes motivados por el odio. “En muchas ocasiones, los oficiales de policía arrestan a alguien y el caso va a juicio, pero no se involucran con las víctimas”. Sin embargo, según Frederick, parte de la comunidad está ayudando a los oficiales a comprender la experiencia de estas víctimas.

Hombre hablando por un micrófono durante una jornada de capacitación (Foto cedida por la ILEA)
Kittisak Jutivorakul, de la Policía Real Tailandesa, durante una capacitación contra crímenes motivados por el odio (Foto cedida)

“El odio y la discriminación en general son muy tóxicos”, comenta King. “No importa dónde estés. Si sucede a tu alrededor, sentirás sus efectos”.

ILEA Bangkok invitó a los profesionales de las fuerzas del orden de 12 países asiáticos, incluidos Birmania, Indonesia, Laos y Tailandia.

A finales de 2016, la policía de Atlanta también brindará esta capacitación a fuerzas del orden en países de América Latina, Europa y África en otras tres academias extranjeras lideradas por el Departamento de Estado.

“En Atlanta se registran crímenes motivados por el odio”, sostiene King.

Sin embargo, Lugo observa con satisfacción cómo la lucha de los oficiales contra los crímenes motivados por el odio marca una diferencia. “Cuando ayudamos a nuestra comunidad”, señala, “de inmediato vemos los resultados”.