Cuando el presidente Obama pronunció su último discurso sobre el estado de la Unión el 12 de enero estuvieron presentes los miembros del Congreso, los jueces del Tribunal Supremo… y el refugiado sirio Refaai Hamo.

En 2013, Hamo, entonces un científico prominente, perdió a su esposa y a una de sus hijas en un ataque con misiles. Él huyó a Turquía con el resto de su familia en 2013. Luego se enteró que tenía cáncer. Dos años más tarde, Estados Unidos concedió a Hamo y a su familia la condición de refugiado. Llegaron a Michigan en diciembre.

Ese mismo mes, el presidente Obama se enteró de la existencia de Hamo en la página de Facebook “Humans of New York” (Humanos de Nueva York, en inglés).

Refaai Hamo y otros de pie, aplaudiendo (Foto cedida por Refaai Hamo)
Refaai Hamo aplaude durante el discurso del estado de la Unión (foto cedida)

«Como esposo y padre, no puedo ni imaginarme la pérdida que ha sufrido. Usted y su familia son una fuente de inspiración», escribió Obama en su respuesta en Facebook.

Michelle Obama estuvo de acuerdo, e invitó a Hamo a asistir al discurso del presidente sobre el estado de la Nación como su invitado.

La Casa Blanca dice (en inglés): “Los invitados personifican el tiempo del presidente Obama en el cargo y lo más importante, representan lo que somos como estadounidenses: incluyentes y compasivos, innovadores y valientes”.

Asistir al discurso sobre el estado de la Unión fue un honor. Pero para Hamo, aún mejor es la noticia de su cirujano. Su cáncer se ha curado.

Ahora Hamo está deseando vivir en Estados Unidos y lograr sus sueños.

“Sentí que la esperanza se reavivó así como la fuerza para seguir mis sueños y ambición en mi nuevo país”, dijo Hamo. “Estoy muy orgulloso y me siento honrado de estar en este país, y espero algún día convertirme en ciudadano estadounidense para que podamos ser parte de hacer de Estados Unidos un país fuerte y grande”.

Estados Unidos es un país líder en el reasentamiento de refugiados y tiene planificado reasentar 85.000 refugiados en 2016 y 100.000 más en 2017. Al menos 10.000 refugiados de Siria serán parte de esa cifra global.