Víctor Santiago Pineda dejó de caminar a los 5 años de edad y ha utilizado una máquina para respirar desde la escuela secundaria. La causa específica de su debilidad muscular sigue sin ser identificada.

Sentado en una silla de ruedas de alta tecnología y con un ventilador conectado para respirar, comentó que su reciente presencia ante jóvenes armenios debe haberles parecido como si “un marciano hubiese acabado de aterrizar”.

Es verdad que ninguno de los jóvenes de entre 14 y 18 años había visto nunca a alguien con una discapacidad grave. Pero el personal de la embajada de Estados Unidos que lo auspició comentó que “lo habían tratado como una estrella de rock”. Fue el 57° país que visitó.

Cuando era joven, Víctor ayudó a elaborar la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad antes de fundar World ENABLED para ayudar al progreso de los derechos humanos de los jóvenes con discapacidades.

Afirmó que la mayoría de la gente joven “no considera la discapacidad como algo extraño”. A menudo le preguntan por qué no puede caminar y recibe preguntas sobre su silla de ruedas.

“Me gusta responder esas preguntas porque la gente es curiosa y quiero decirles que está bien que hagan esas preguntas”, señaló.

Pero con los estudiantes que encontró en Armenia, le sorprendió escuchar preguntas como “¿Cuál es tu mayor meta en la vida? ¿Qué es lo que más miedo te da? ¿Cómo es estar casado?”

“Realmente me estaban preguntando sobre el espíritu de mi persona, cuál es el espíritu que impulsa mi trabajo, y cosas así”, comentó.

Además de demostrar que la discapacidad no es una limitación, Víctor explica a padres y niños sobre técnicas, herramientas y formas de hacer que la educación esté al alcance de todos.

“El concepto de adaptación razonable es la base de esto”, precisó. “El concepto de no discriminación e igualdad” es lo que ha impulsado el movimiento de los derechos de las personas con discapacidad, incluida la aprobación de la Ley para Estadounidenses con Discapacidades de 1990.