¿Por qué la mayoría de los paneles solares no siguen al sol en el cielo? Si lo hicieran, podrían producir un 30 por ciento más de electricidad. El sentido común dice que sería demasiado costoso. Demasiado complicado. ¿Pero imposible?

No para Eden Full, ingeniera y empresaria canadiense, manitas solar desde los 10 años, presentó su idea de desarrollar un seguidor solar para Climate CoLab (en inglés, Laboratorio de Colaboración Climática), una plataforma de colaboración pública en línea creada en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Con 50.000 miembros de todo el mundo que desarrollan, debaten y perfeccionan formas de enfrentar el cambio climático, Climate CoLab está obteniendo innovaciones de fuentes inesperadas.

Panel solar en una bandeja con botellas de agua que cuelgan de este (Flickr/TEDxYouthSD)
A medida que sale agua de las dos botellas del frente, el SunSaluter se va inclinando de modo que sigue al sol. (Flickr/TEDxYouthSD)

Una de ellas es el invento de Full, el SunSaluter (en inglés). Así funciona:

Por la mañana, el usuario llena una botella de agua conectada al borde de un panel solar. Luego el agua va hacia un sistema de filtración, que suministra hasta 4 litros de agua potable por día. A medida que el agua cae en el filtro, la botella se hace más liviana, y el panel solar se va inclinando gradualmente de modo que sigue el recorrido del sol. A partir de la gravedad y del agua, el SunSaluter maximiza la producción de energía a la vez que proporciona agua potable.

Tras numerosas pruebas en India y Malawi, y 60 prototipos después, Full había logrado lo imposible. Al utilizar materiales comunes, el SunSaluter es 30 veces menos costoso que muchos sistemas mecánicos.

Convertir una idea en realidad

A pesar del éxito de su prototipo, “fue difícil que la gente se arriesgara a darme una oportunidad”, señaló Full. Sin un título avanzado y con veintipocos años de edad, ni ella misma se considera una experta.

Pero se destacó entre la comunidad de Climate CoLab. Y los jueces, unos 200 científicos, políticos y líderes empresariales, le otorgaron el “Gran Premio Climate CoLab” de 2015 y 10.000 dólares.

En la actualidad, los SunSaluters funcionan en 16 países y ya están marcando una diferencia. Full afirma que estos permitieron que la clínica OneMama en Kirindi (Uganda), eliminara las lámparas de queroseno e incluso creara una tienda de recarga de teléfonos celulares con la electricidad sobrante. Ella pretende utilizar el premio Climate CoLab para expandirse.

Abrir las puertas a la innovación

“Nuestro objetivo es abrir las salas de reuniones de élite donde se desarrollan hoy las estrategias climáticas y llevar esos debates a un foro en línea en el que cualquier persona con una buena idea pueda contribuir”, afirmó Thomas Malone, director del Centro de Inteligencia Colectiva del MIT, que administra Climate CoLab.

Otras innovaciones ganadoras de los concursos CoLab de 2015 provinieron de colaboradores de la India, Kenia, Chile, Austria, Ghana y Estados Unidos.

¿Podrías ser el próximo “Eden Full”? Si tienes una idea para enfrentar el cambio climático, todo lo que necesitas es una conexión a Internet y una dirección de correo electrónico para sumarte a la comunidad de Climate CoLab (en inglés). En los nuevos concursos de 2016 se incluyen proyectos de adaptación al cambio climático, energía limpia, transporte ecológico y mucho más.