Un cementerio en el océano… ¿el fin del coral tal y como lo conocemos?

Gran barrera de coral en Australia
Vista de los corales superficiales de la Isla de Henderson, observados durante una expedición de National Geographic a los mares prístinos en las islas Pitcairn (Enric Sala/National Geographic)

Los arrecifes de coral están desapareciendo más rápido que los bosques pluviales.

¿Por qué? Cada día durante la pasada década, nuestro océano ha absorbido alrededor de 22 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2). Este gas de efecto invernadero, que los humanos generan en actividades tales como el uso de la electricidad, el desarrollo de terrenos y al manejar sus automóviles, se disuelve en el agua, pero no desaparece. Se convierte en ácido carbónico, lo que altera la antigua composición química de nuestros océanos.

También causa la corrosión de los esqueletos de coral.

El coral, un animal con frecuencia mal entendido, y no una planta, fusiona su esqueleto en arrecifes que conforman un caleidoscópico 1% del suelo del océano. Estos arrecifes son las estructuras animales más grandes del planeta y apoyan un cuarto de la vida marina al servir de zonas de desove y alimentación. Los arrecifes de coral también impulsan el turismo –solamente en Hawái se producen alrededor de 364 millones de dólares cada año– y actúan como barreras costeras naturales durante las tormentas.

Gran barrera de coral en Australia (© AP Images)
Vista aérea de la Gran barrera de coral en el estado de Queensland en Australia (© AP Images)

Los científicos predicen que hasta un tercio de los corales podría desaparecer en los próximos 30 años.

«En las ocasiones en las que los niveles de CO2 han cambiado rápidamente en la historia geológica de nuestro planeta, se han producido grandes extinciones. En la actualidad estamos en pleno en un momento de extinción importante», dijo George Waldbusser de la Universidad Estatal de Oregón, que está identificando zonas claves.

El Triángulo de Coral, que incluye aguas de Indonesia, Malasia y las Filipinas, podría ser especialmente susceptible a la acidificación.

«Una vez que la composición química del océano cambia, hacerla retroceder en el tiempo es prácticamente imposible», dijo la científica principal Lisa Suatoni del Consejo de Defensa de Recursos Naturales. Esta científica considera que la combinación de las presiones de la acidificación del océano y del calentamiento global podría causar la extinción de los corales para finales de siglo.

Los corales, de muchos colores y texturas, son criaturas delicadas. Muchos crecen muy despacio (de 0,5 a 2 centímetros por año) y desovan solamente una vez al año. La aclaración del coral, causada en parte por las aguas más cálidas que el cambio climático ha producido, hace que los corales sean débiles y proclives a las enfermedades. Todos estos factores contribuyen a que los corales sean muy vulnerables a la extinción.

Mientras el océano continúe absorbiendo el CO2, la salud del planeta a largo plazo sigue siendo incierta. Si la capacidad del océano para actuar como almacén de gases de efecto invernadero disminuyera con el tiempo, se expulsaría más dióxido de carbono a la atmósfera, y entonces la gente no se tendría que preocupar solamente por el coral y otras criaturas marinas…

¿Quieres saber más? Apoya este programa de conservación de arrecifes, auspiciado por la Administración de Asuntos Oceánicos y Atmosféricos y conoce algunas actividades del Programa de ciencias sobre el ciclo del carbono de Estados Unidos. (Ambos enlaces en inglés)