Según el inspector de policía escocés Shaheen Baber, para contrarrestar al extremismo hace falta el esfuerzo de una comunidad.

“No se trata de una idea impulsada por la policía, sino que debe ser orgánica y tiene que surgir de la comunidad”, dijo el veterano oficial de policía. “Muchos sectores de las comunidades logran una gran cantidad de pequeños avances”.

Baber y otras 13 personas que combaten el extremismo y la radicalización violentos en sus países visitaron recientemente los Estados Unidos como parte del Programa de Liderazgo para Visitantes Internacionales (IVLP, en inglés) del Departamento de Estado.

Los participantes del programa aprendieron sobre los esfuerzos contra el extremismo en Estados Unidos., exploraron las condiciones subyacentes que alimentan el extremismo, analizaron la forma en que trabajan conjuntamente los sectores de la sociedad estadounidense para resistir el extremismo violento y examinaron esfuerzos basados en la comunidad que fomentan la tolerancia.

Shaheen Baber (© David Peterson)
Shaheen Baber dialoga con la comunidad en Escocia. (© David Peterson)

Christa Bauer, participante austríaca del IVLP, es directora ejecutiva del comité Mauthausen Komitee, una organización que combate “todas las formas de fascismo, racismo, neonazismo, chauvinismo y antisemitismo”.

El comité organiza talleres para jóvenes que promueven la tolerancia y analizan las fuentes de los prejuicios.

“[Debatimos] sobre qué constituye una identidad, cómo se le construye, cómo reaccionamos al hablar con otras culturas y con personas de otras religiones, y tratamos de minimizar los prejuicios”, explicó Bauer.

Aparentemente, la estrategia funciona.

“Recibimos comentarios de maestros, padres y jóvenes sobre lo que aprendieron en los talleres, la mayor parte de ellos son positivos”, afirmó.

Karin Petersen, importante funcionaria del ministerio de Asuntos Sociales e Integración de Dinamarca, dijo que la red de su país para evitar la radicalización de los jóvenes involucra a escuelas, trabajadores sociales y a la policía.

Además de esta red, agregó que su oficina está intentando aplicar un nuevo enfoque: mentores, personas a quienes los jóvenes podrán recurrir en busca de orientación.

Christa Bauer (© David Peterson)
Christa Bauer trabaja con los jóvenes en Austria. (© David Peterson)

“Ahora mismo estamos construyendo un cuerpo nacional de mentores a quienes estamos capacitando, y estamos haciendo lo mismo con lo que llamamos padres entrenadores, para que todas las municipalidades tengan acceso a ellos”, dijo Petersen.

Baber, Bauer y Petersen coinciden en la importancia del papel de la comunidad. Baber agrega que muchos grupos en la comunidad combaten el extremismo, aunque no lo digan así.

“Parte del buen trabajo que hacen las comunidades, que hacen los grupos comunitarios, incluso las mezquitas, no lo llaman antiextremismo, sino que lo consideran su actividad normal”, expresó. “Es buena religión, buena ciudadanía y buen comportamiento”.