Una iniciativa que acaba con la malaria, devastadora para los niños

Grupo de niños sonrientes con árboles al fondo (USAID)
Un programa de Estados Unidos ayuda a proteger a niños de Kenia, y a sus familias, del contagio de la malaria. (USAID)

Alrededor de 4,3 millones de personas, la mayoría de ellos niños africanos, están hoy vivos porque no se contagiaron o no sucumbieron con la malaria o paludismo.

Durante más de 10 años una campaña contra esta enfermedad parasítica ha salvado esas vidas con dinero, trabajo y compromiso. Ahora los asociados internacionales que lograron esos resultados pretenden una meta más ambiciosa: Acabar con la malaria para 2050.

La Iniciativa Presidencial de Estrategia contra la Malaria (PMI, en inglés) 2015-2020 destaca esos logros y metas. La PMI (en inglés), iniciada por el expresidente George W. Bush, es una de las organizaciones al frente de la campaña contra la malaria, junto con el Fondo Global de lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria; el Programa reforzado del Banco Mundial de lucha contra el paludismo y la Fundación Bill & Melinda Gates (en inglés).

Mapas de África y del sudeste asiático muestran los países que reciben la ayuda contra la malaria (Iniciativa Presidencial contra la Malaria)
Mapa que muestra los países que reciben la ayuda de la Iniciativa Presidencial contra la Malaria.

Para enfrentar casi 200 millones de casos al año las metas para los cinco próximos años incluyen la reducción en un tercio de las muertes a causa de la malaria en relación al nivel actual (alrededor de 600.000 al año) y reducir la ocurrencia de la malaria en un 40 por ciento en los 19 países atendidos por la PMI en África y la gran subregión del Mekong.

Si esas metas a corto plazo pueden cumplirse, el paludismo podría quedar erradicado para el año 2050.

Antes de ponerse a celebrar tengan en cuenta esta advertencia en el informe de la PMI:

“Aunque el progreso logrado hasta hoy es histórico, el control continuado y la eliminación final de la malaria sigue confrontada con graves desafíos”.

El parásito que provoca la malaria está creando resistencia a la familia de medicamentos de la familia de la artemisinina que han sido eficaces para salvar vidas. Otro riesgo es la amplia disponibilidad de tratamientos que no cumplen las normas de calidad y los fármacos falsos contra la malaria, que provocan una mayor resistencia en el parásito.

Afortunadamente las herramientas más eficaces contra la malaria también avanzan. Las redes para las camas tratadas con insecticidas más duraderos ya han pasado del laboratorio a las viviendas. Los mejorados insecticidas para frenar a los mosquitos, y terapias farmacológicas están cada vez más disponibles.