Veinte activistas por los derechos de la mujer cuyas voces deberían escucharse, y sin embargo, son presas políticas.

El 27 de septiembre, en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, los países se reunirán para hacer seguimiento de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing de 1995 para promover la igualdad de género y los derechos de la mujer.

Sin embargo, hay voces clave que no estarán presentes en la discusión. En vez de que se les permita trabajar en favor de la potenciación de la mujer y compartir sus experiencias personales como defensoras de uno de los grupos de personas más vulnerables del mundo, son prisioneras de algunos de los gobiernos que envían delegaciones a la conferencia.

La representante permanente de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Samantha Power (en inglés), lanzó la campaña #FreeThe20 (Liberen a las 20, enlace en inglés) el 1 de septiembre. Señaló que la campaña destaca 20 casos representativos de mujeres privadas de su libertad a causa de su activismo.

“Al nombrar a estas mujeres, les enviamos un mensaje a sus gobiernos y a otros como ellos: Si desean potenciar a las mujeres, no las encarcelen por sus opiniones o por los derechos que defienden”, declaró.

La activista egipcia Sanaa Seif y su hermano Alaa Abd El-Fattah se encuentran encarcelados por cuestionar las nuevas leyes antiprotesta de su país. El caso de Seif se expondrá vía #FreeThe20. (© AP Images)

“Liberen a estas 20 mujeres y liberen a las incontables mujeres y niñas que están tras las rejas, porque estas 20 mujeres solo representan una pequeña fracción de las mujeres que se encuentran prisioneras injustamente en la actualidad. Además, los gobiernos que las han detenido son solo un pequeño grupo de la totalidad de gobiernos en todo el mundo que encierran a mujeres por ejercer sus libertades fundamentales”, señaló Power.

Todos los días hábiles previos a la Conferencia de Beijing+20 se presentará un nuevo caso. Algunas de estas mujeres ya han encabezado titulares, como Wang Yu, de China, la periodista azerbaiyana Khadija Ismayilova y la piloto ucraniana Nadiya Savchenko, que está detenida en Rusia. Otras son menos conocidas.

“Instamos a los medios a que escriban sobre estos casos. Instamos a los miembros de las comunidades de estas mujeres y a nuestras propias comunidades a que tomen sus casos como suyos propios y exijan su liberación. Instamos a los gobiernos que encarcelaron a estas 20 personas a que, si quieren crear condiciones para potenciar a la mujer, empiecen por liberar a estas mujeres”, señaló Power. “No priven a sus sociedades y al mundo de las voces de estas mujeres”.